
Líder del grupo campeón en la Copa del Rey contra Eslovaquia, sus elecciones llevaron a Italia a una victoria histórica. Historia de un luchador que acertó en todas sus apuestas
Como una pelota corta preparada con atención obsesiva y precisión quirúrgica, Tathiana Garbin ha comenzado a coser un fino hilo rojo entre lo viejo y lo nuevo del tenis femenino italiano. Esperó, animó, empujó, sonrió: a pesar de todo, incluso ante obstáculos que eran decididamente más altos que la red de media cancha. El capitán del campeón de la Copa del Rey de Italia es el protagonista de este éxito, que llegó 11 años después de la última vez. En comparación con 2013, ha pasado mucha agua bajo el puente. Tathiana, al frente del equipo italiano, se acercó con paciencia y empezó a remar en la dirección correcta: la potencia de Francesca Schiavone fue reemplazada por la garra de Jasmine Paolini, la energía de Flavia Pennetta dio paso al debut ganador de Lucia Bronzetti. Sara Errani sirvió de nexo con sus voleas.
