
“Creo que estoy pasando una vejez agradable, con todos los altibajos que todo el mundo tiene, y quería compartir eso con los demás”, dice Ina en la presentación de su libro en, como no podía ser de otra manera, el gimnasio. “Creo que la mayoría de la gente puede hacer más y tener más talentos de lo que creen”.
Ina no empezó a dedicarse seriamente al deporte y a un estilo de vida saludable hasta los 64 años, después de jubilarse como profesora en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Ámsterdam. Y todavía va al gimnasio unas cuatro veces por semana. “Ya he alcanzado los 140 kilos en el gimnasio, ¡así que siempre puedo aumentarlos!”, dice sobre su récord en levantamiento de pesas.
En su libro, escribe consejos para mantenerse lo más en forma posible siendo una señora mayor o, por supuesto, un caballero. “Aunque sólo puedas mover el dedo meñique. O aunque sólo puedas caminar hasta la puerta del jardín. ¡Ve a hacer algo!”, dice Ina. Por cierto, el libro no trata sólo de nutrición y ejercicio, sino también de cómo afrontar la pérdida y hacer nuevos amigos.
“Ina se ha convertido en una inspiración para el mundo entero”, afirma su entrenadora Jinga Gosschalk. “Que todavía se pueden lograr muchas cosas a una edad avanzada”.
