**Gayton McKenzie**, el **ministro de Deportes, Artes y Cultura de Sudáfrica**, ha sido objeto de intensas críticas tras la resurfaced de videos y publicaciones en redes sociales, específicamente en su cuenta de **X**. Se le acusa, de 51 años, de haber utilizado un término **extremadamente ofensivo** para la comunidad negra en múltiples ocasiones entre 2011 y 2017, reporta el periódico británico **The Guardian**.
Ante estos hechos, la **Comisión Sudafricana de Derechos Humanos** (SAHRC) ha abierto una investigación. Esta entidad le ha impuesto un plazo hasta el miércoles para presentar disculpas, realizar una donación a una organización benéfica, seguir un **curso de sensibilización** sobre temas raciales y eliminar los tuits denunciados, que aún se encontraban en línea al momento de la decisión.
Conocido por su discurso **populista** y **anti-inmigración**, Gayton McKenzie tiene un pasado como **delincuente** tras haber pasado ocho años en prisión por robo a mano armada, antes de incursionar en la política. Además de su rol como ministro, es el **presidente de la Alianza Patriótica (PA)**, un partido político de derecha.
Un país aún marcado por el legado del apartheid
Para entender la controversia actual, es fundamental recordar la situación en **Sudáfrica**. Casi 35 años después del fin del apartheid, la población sudafricana aún sufre las consecuencias de una jerarquía racial y una categorización de grupos en función de su color de piel u origen. En este contexto, Gayton McKenzie es identificado como **mestizo**.
El escándalo que envuelve al ministro se intensificó a principios de este verano, tras comentarios de un **podcast** en el que se afirmaba que las personas mestizas eran **”locas”** y cometían **incesto**. En respuesta, McKenzie declaró: «Los racistas no deberían tener ningún lugar donde esconderse».
Posteriormente, usuarios de redes sociales comenzaron a compartir algunas de sus publicaciones en **X**, además de videos en los que utiliza el término **”kaffir”**, un insulto racista sumamente ofensivo dirigido a la comunidad negra.
El 10 de agosto, el ministro se defendió en un largo **live** de Facebook, donde afirmó que toda la polémica era fruto de una campaña política de la **oposición de extrema izquierda EFF** y de ciertos **influencers** en redes sociales.
McKenzie aseguró que sus tuits eran realmente una respuesta a otras publicaciones racistas de la época y declaró que nunca había insultado a una persona directamente con ese término: «En mi vida, nunca he llamado a nadie “K”. ¿Pueden mostrarme a las personas a las que he llamado así? Por favor, tráiganlas», expresó.
Sin embargo, también reconoció que es consciente de haber tuiteado cosas «**estúpidas y dolorosas**» hace una década o más. «Era un **troll** y un idiota», admitió, «me siento avergonzado al verlas y lamento sinceramente ello. Me someteré a la **investigación**».
