
El constructor automotriz Stellantis ha anunciado la gradual cesación de la producción de vehículos en su histórica planta de Poissy, situada en Yvelines, prevista para después de 2028. Esta decisión, comunicada el 16 de abril, marca un nuevo capítulo en la historia de la industria automotriz en Île-de-France, que se ha visto reducida notablemente en las últimas décadas.
Reconversion de la Fábrica de Poissy
El grupo, que integra marcas como Peugeot, Citroën y Fiat, llevará a cabo una inversión de 100 millones de euros para transformar la planta de Poissy en un centro de fabricación de piezas y desmantelamiento de vehículos. Con esta reconversión, Stellantis espera mantener alrededor de 1,000 puestos de trabajo de los 1,500 actuales, aunque los detalles precisos de la reestructuración todavía están por definir.
Según Stellantis, la planta no cerrará, sino que se integrarán “cuatro nuevas actividades industriales, plenamente operativas para 2030”, que incluirán la producción de piezas, la valorización de componentes en un formato de economía circular y la impresión 3D para producciones en pequeña escala.
Reacciones de los Sindicatos
El anuncio no ha sido bien recibido por los sindicatos, que consideran que la reconversión no garantizará la cantidad de empleos prometida. El sindicato Sud Stellantis en Poissy calificó la situación como “una verdadera sangría”, destacando que las nuevas actividades podrían no representar más de 2 a 300 empleos de los actuales 2,000, sin considerar a los miles de empleos asociados a proveedores y subcontratistas.
Impacto en la Industria Automotriz
La planta de Poissy es la última fábrica de ensamblaje de automóviles de Île-de-France y ha sido un baluarte de la industria automotriz francesa desde su apertura en 1938. En su época dorada, alcanzó un empleo de 27,000 trabajadores, produciendo vehículos diariamente. Sin embargo, la industria ha visto tiempos difíciles, y el cierre de esta planta es un reflejo de una tendencia más amplia: en las últimas dos décadas, el empleo en el sector automotriz en Francia ha disminuido drásticamente debido a la externalización, la transición hacia vehículos eléctricos y la creciente competencia internacional.
La Situación Actual del Mercado
La producción en la planta ha experimentado una significativa disminución, con un uso de capacidad que en 2025 solo se estimó en un 58%. Esta caída también ha sido influenciada por la modificación de los hábitos de consumo tras la pandemia de COVID-19, que ha llevado a una reducción del 25% en las ventas de automóviles nuevos en el mercado francés y europeo.
Un Futuro Incierto
A medida que la industria automotriz atraviesa un cambio significativo hacia la sostenibilidad y la digitalización, la situación en Poissy es un claro ejemplo de los retos que enfrenta el sector. Las decisiones que se tomen en los próximos años serán cruciales para determinar el futuro de los trabajadores y la viabilidad de la industria automotriz en Francia. La incertidumbre persiste, y se espera que los esfuerzos de reconversion y adaptabilidad sean vitales para la nueva era de la movilidad.



