
El Negocio de la Venta de Datos de Startups en Quiebra
Cada vez más startups atraviesan dificultades financieras y, en algunos casos, optan por vender los datos que han generado durante su operación. Entre estos datos se incluyen correos electrónicos y mensajes de Slack, que son también un recurso valioso para entrenar modelos de inteligencia artificial (IA). Sin embargo, este fenómeno plantea importantes cuestiones legales y éticas que merecen atención.
Derechos de los Empleados Sobre sus Datos
Desde un punto de vista legal, los empleados generalmente no tienen derechos sobre las comunicaciones que generan en el trabajo. Según los términos de servicio de plataformas como Slack, el empleador, reconocido como “Cliente”, posee todos los datos creados en el espacio de trabajo. Esto incluye mensajes, archivos y reacciones, lo que significa que los empleados a menudo ceden sus derechos de propiedad intelectual en el momento de su contratación.
Preocupaciones Éticas y Legales
Marc Rotenberg, fundador del Center for AI and Digital Policy, enfatiza que la venta de estos datos presenta “enfoques considerables”. Para él, no se trata solo de datos genéricos; son datos personales que pueden identificarse y que pueden ser fundamentalmente diferentes a otros tipos de información. La simple transferencia de derechos de propiedad intelectual no necesariamente aborda las inquietudes sobre la reventa de comunicaciones internas a terceros.
Ante estas preocupaciones, Rotenberg y su organización han instado a la Comisión Federal de Comercio (FTC) en EE.UU. a aumentar la vigilancia sobre estas prácticas. La falta de regulaciones específicas deja a muchos empleados en una posición vulnerable, sin poder reclamar sus datos ni beneficiarse de su utilización en el mercado.
La Complejidad de la Anonimización
Las empresas que compran estos datos a menudo aseguran que toman la anonimización en serio. Sin embargo, este proceso es complejo y poco fiable. Según un estudio de 2020 realizado por expertos de OpenAI y Google, los grandes modelos de lenguaje pueden memorizar partes exactas de sus datos de entrenamiento, lo que significa que incluso tras la anonymización, la información personal podría ser recuperable a través de ciertas consultas.
Casos de Éxito y Retos Regulatorios
Algunas ex-empresas han optado por participar en este mercado de datos. Shanna Johnson, ex-CEO de cielo24, declaró haber recibido “cientos de miles de dólares” por trece años de datos internos de su compañía. Este tipo de transacciones pone de manifiesto la atracción que representa la monetización de datos, incluso en el contexto de una empresa en quiebra.
Por otro lado, Bobby Samuels, de la empresa Protege, se ha encargado de manejar los riesgos reglamentarios relacionados con datos reales. Advierte que no existe una solución técnica capaz de eliminar de manera instantánea la huella personal generada a lo largo de toda una carrera profesional en un conjunto de datos. Esto subraya la necesidad urgente de desarrollar marcos regulatorios que protejan a los individuos.
Conclusiones
La venta de datos generados por startups en crisis es un tema complicado que abarca aspectos legales, éticos y técnicos. A medida que el uso de inteligencia artificial continúa expandiéndose, es crucial que se establezcan normativas claras que protejan la privacidad de los empleados y aseguren un uso responsable de sus datos. La balanza entre la monetización de datos y la protección de derechos individuales debe encontrar un equilibrio para generar confianza en el ecosistema digital.





