
Sri Lanka y la nueva deuda con China: un paso arriesgado
Sri Lanka se encuentra en un crucial momento financiero debido a su necesidad de financiación para el desarrollo de infraestructuras. Recientemente, el presidente Anura Kumara Dissanayake ha recibido la aprobación del gabinete para pedir prestado el equivalente a 500 millones de dólares en renminbi (RMB) al Exim Bank de China. Este préstamo está destinado a un proyecto de infraestructura que ha estado en la cuerda floja desde su inicio en septiembre de 2020.
Un cambio de divisas inquietante
Uno de los aspectos más llamativos de este acuerdo es que Sri Lanka deberá convertir sus reservas en dólares estadounidenses para poder hacer frente al pago del préstamo. Esta medida ha suscitado preocupación entre expertos económicos, quienes advierten que podría llevar al país hacia un trampolín de deudas. La decisión de aceptar este nuevo préstamo en RMB y otro adicional de 438 millones de dólares de fondos estatales se presenta como una solución para completar la primera sección del Central Expressway (CEP 1), un proyecto que ha sido objeto de retrasos constantes.
Estrategias modificadas ante la crisis
La modificación de la moneda en la que se contrató el préstamo se ha realizado a petición del Exim Bank de China, lo que también implica una enmienda al contrato comercial original, para la que se ha solicitado la aprobación del gabinete. Este cambio no solo afecta la forma en que Sri Lanka debe gestionar sus reservas extranjeras, sino que también aumenta la presión sobre una economía que ya está lidiando con serios problemas.
La infraestructura de transporte es fundamental para el crecimiento económico de cualquier nación. Sin embargo, en el caso de Sri Lanka, estos proyectos son a menudo la raíz de mayores problemas financieros.
El contexto histórico del Central Expressway
El proyecto del Central Expressway fue aprobado por primera vez en 2019 bajo un acuerdo de crédito preferencial con el Exim Bank de China, que inicialmente estaba valorado en casi 1.000 millones de dólares. Sin embargo, de esta cantidad, solo se desembolsaron 51,5 millones antes de que el préstamo fuera suspendido debido a la creciente crisis económica de Sri Lanka.
Con la reestructuración de la deuda externa del año pasado, el Exim Bank de China ha disminuido su compromiso, acordando proporcionar únicamente 500 millones de dólares en yuanes. El gobierno de Sri Lanka ahora ha prometido absorber la diferencia con fondos públicos, mientras se hacen esfuerzos para saldar 200 millones de dólares en reclamos e intereses pendientes a la Metallurgical Corporation of China Ltd (MCC), el contratista estatal de China.
La controversia sobre el contrato
Cinco de las mayores empresas de construcción de Sri Lanka han instado al gobierno a cancelar el contrato directo otorgado a MCC y a realizar licitaciones competitivas en su lugar. Argumentan que esta medida reduciría los costos y aseguraría una finalización más rápida del proyecto. Sin embargo, en lugar de considerar esta opción, el gobierno de Colombo ha optado por continuar con el contratista chino, según afirma una fuente local de Colombo que ha solicitado permanecer en el anonimato.
China, el mayor acreedor de Sri Lanka
China se ha convertido en el mayor acreedor bilateral de Sri Lanka, proveyendo préstamos para proyectos de infraestructura significativos, incluyendo el puerto de Hambantota, el cual fue arrendado a China en 2017 por un período de 99 años. La suma total de los préstamos chinos a Colombo ronda los 7.000 millones de dólares, lo que ha contribuido de manera significativa a la crisis de deuda del país, especialmente a través de inversiones en proyectos bajo la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
Perspectivas a futuro
El futuro financiero de Sri Lanka se muestra cada vez más incierto. El creciente nivel de deuda externa, junto con la necesidad de financiación para proyectos esenciales, está llevando al país a situaciones comprometidas. A medida que el gobierno intenta navegar a través de estas dificultades económicas, es crucial que tome decisiones informadas y sostenibles para evitar caer en un ciclo de dependencia y endeudamiento.
Los próximos meses serán determinantes no solo para el éxito del proyecto del Central Expressway, sino también para el futuro económico de Sri Lanka. Cada decisión que se tome tendrá repercusiones tanto a corto como a largo plazo, afectando a la población y a la estabilidad del país en su conjunto.
