
SpaceX planea abrir una oficina en la capital irlandesa, Dublín. Esta llegada a Europa se enmarca en la ampliación de Starlink, su oferta de redes de Internet por satélite. EL …
SpaceX planea abrir una oficina en la capital irlandesa, Dublín. Esta llegada a Europa se enmarca en la ampliación de Starlink, su oferta de redes de Internet por satélite.
Las grandes ambiciones de SpaceX en Europa
Desde 2019, la firma de Elon Musk ha seguido lanzando satélites Starlink, cuya constelación cuenta ya con más de 4.400 unidades. Permiten ampliar progresivamente la oferta de redes de banda ancha de SpaceX, cuyo objetivo es llevar Internet a las zonas más aisladas del mundo. La popularidad del servicio sigue aumentando; entre enero y diciembre de 2022, su tráfico simplemente se multiplicó por 15.
Según información recabada por el tiempo de domingo, la empresa espacial quiere ahora dar un nuevo paso en su crecimiento cruzando el Atlántico y estableciendo un equipo financiero en Dublín. Objetivo: llegar a una clientela más amplia y convertirse en un actor importante en el Viejo Continente. Esta estrategia parece bien engrasada; Sin un lanzador pesado desde la retirada del Ariane 5 y los retrasos del Ariane 6, la UE se ve obligada a recurrir al Falcon 9 para sus misiones.
Cabe señalar que la elección de Irlanda como base europea no es insignificante. La Isla Esmeralda ofrece considerables ventajas fiscales a los gigantes tecnológicos. No es de extrañar que Meta, Apple e incluso Google hayan instalado allí sus oficinas centrales europeas.
Plazos fundamentales por venir
Upstream, la agenda de SpaceX está particularmente ocupada con plazos cruciales. Su cohete Starship, que será el más potente del mundo una vez operativo, es el módulo de aterrizaje del programa Artemis de la NASA. En 2025, si todo va según lo previsto, llevará astronautas a la superficie de la Luna por primera vez en cincuenta años.
Ella todavía tiene que volar. En abril, el cohete, acoplado a su superpotente propulsor Super Heavy, logró despegar del suelo pero su misión acabó en fracaso con una impresionante explosión. Elon Musk confirmó hace unos días que había recibido las autorizaciones de la Administración Federal de Aviación (FAA) necesarias para su segunda prueba. Debería tener lugar en las próximas semanas.
La compañía continúa con su ritmo frenético de lanzamientos. Tras 31 despegues en 2021, SpaceX finalizó 2022 con un total de 60 misiones. Se prevén 100 en 2023. La valoración de la empresa, que ha establecido un virtual monopolio en el sector de los lanzamientos en Estados Unidos gracias a la ultrafiabilidad y reutilización del Falcon 9, se acerca a los 150 mil millones de dólares.


