
Atteint de deux cancers, el Castrais Luc Atgé, de 62 años, ha decidido transformar el final de su tratamiento en un desafío deportivo insólito. Este martes 23 de septiembre, se dirigirá al Oncopole de Toulouse… ¡en bicicleta! En total, recorrerá 108 kilómetros para concluir veinticuatro meses de inmunoterapia y recordar que, frente a la enfermedad, él es quien lleva la delantera.
Un desafiante recorrido: 108 kilómetros en bicicleta
Este martes 23 de septiembre, **Luc Atgé** se subirá a su bicicleta para realizar un recorrido un tanto loco. Desde **Castres**, este joyero de 62 años recorrerá 108 kilómetros hasta el **Oncopole** de Toulouse. Su objetivo es llegar directamente a la sala de tratamiento para recibir la última inyección de un protocolo de inmunoterapia que ha seguido durante dos años. “Si alguien tiene un recorrido para llegar al Oncopole sin atravesar toda ***Toulouse***, ¡soy todo oídos! Y quienes quieran acompañarme en un tramo o recibirme a la llegada, que se hagan conocer”, ha declarado en redes sociales, con una sonrisa pícara.
El poder del deporte en la lucha contra el cáncer
Luc Atgé no es un ciclista ordinario. Diagnóstico: dos tipos de cáncer. Ha enfrentado situaciones extremadamente difíciles. “Me han retirado un trozo de **colon**, tenía nódulos en los **pulmones** y un tumor en la **médula espinal**. Para evitar que la médula quedara comprimida, tuve que someterme a una operación en la espalda”, relata sin titubear. Después de la **cirugía**, la **radioterapia** y veinticuatro meses de inyecciones cada cuatro semanas, su ruta de inmunoterapia está llegando a su fin. Y Luc ha decidido convertir esta cita médica en un símbolo. “Le prometí al personal del Oncopole que vendría en bicicleta. Es mi forma de demostrar que, incluso enfermo, se puede estar activo. El deporte es un activo en la lucha contra el cáncer”, afirma con determinación.
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Luc no es nuevo en la búsqueda de desafíos. Aficionado al **ultra-trail**, ha escalado el **Mont Ventoux** en junio de 2024 y participó en el **Ironman** de **Barcelona** cinco meses después, tras un año de tratamiento. Un espíritu forjado en la exigencia, que ha decidido compartir con los demás. En 2022, fundó “**La Team du crabe**”, un grupo destinado a unir a pacientes en torno a actividades físicas adaptadas. Cada jueves por la tarde, los participantes se reúnen para pasear alrededor de Castres. “De acuerdo con sus capacidades del momento”, matiza, porque lo importante “no es el rendimiento sino el movimiento”.
Decidiendo el camino: “No, no quiero partir ahora”
Para Luc, esta filosofía se ha transformado en una poderosa arma. “Mi lema es mostrarles a los enfermos y a todos que todo es posible. Incluso durante el tratamiento, no hay que detenerse por completo. El deporte no cura, pero ayuda. Quiero probar que no estoy atrapado en mi sofá buscando aire, sino que voy a buscar mi última dosis en bicicleta. Soy yo quien decide, no el cáncer”, expresa con una energía desbordante.
Luc Atgé lo dice con fuerza: “Llega un momento en que uno dice: ‘No, no quiero partir ahora’. Yo caminado así. Necesito desafíos un poco intensos”. Su desafío más reciente, los 108 km en bicicleta para cerrar 24 meses de lucha, ilustra perfecto su lema: desafiar la enfermedad, pedalada tras pedalada.
En resumen, la historia de Luc Atgé es un poderoso recordatorio de que la determinación y el espíritu de lucha pueden transformar incluso las situaciones más desafiantes en oportunidades para el crecimiento y la motivación. Su enfoque en la actividad física como parte integral del proceso de sanación subraya la importancia de seguir viviendo y luchando, a pesar de los obstáculos que la vida pueda presentar.




