
¿Es Sorare realmente un juego de apuestas? De ser cierta esta afirmación, esto implica que debe contar con un marco regulatorio previsto por la legislación francesa para obtener la acreditación y aceptar estar sujeto a control o incluso pagar impuestos, según la Autoridad Nacional del Juego. Para dar respuesta a esta pregunta, la ANJ organizó una reunión con representantes de la start-up a principios de septiembre. El objetivo es recopilar más información sobre el funcionamiento de su juego y su modelo económico adjunto a las NFT.
Un crecimiento deslumbrante que despierta la curiosidad de la ANJ
Desde su lanzamiento en 2019, el juego coleccionable virtual Sorare ha sido un éxito entre los fanáticos del fútbol y las criptomonedas. Su sistema de compra de tarjetas de atletas virtuales como NFT (tokens no fungibles) ha sido adoptado por millones de usuarios de activos digitales y lo impulsó a la prominencia internacional.

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Hoy, Sorare es una de las empresas emergentes francesas más prometedoras. Este éxito, materializado por una valoración actual de 4.200 millones de euros, no ha escapado a las sospechas de la ANJ. Al igual que Gran Bretaña y Suiza, la autoridad francesa expresó serias dudas sobre las actividades de la empresa y pidió reunirse con los agentes de la empresa para saber más. Estos últimos fueron llamados a aportar pruebas que justifiquen que la plataforma no es una apuesta deportiva.
Mientras tanto, la ANJ se abstendrá de tomar una decisión y se contentará con observar la evolución del modelo de juego de Sorare que, estaría basado en un ” mercado confidencial ” y ” un uso completamente nuevo “, dijo Julien Pillot, profesor de Economía Digital, en la Mundo.
¿Una investigación que podría ser perjudicial para Sorare?
El crecimiento de Sorare se ha visto respaldado por sus alianzas con los medios de comunicación (el periódico L’Tripulación) y personajes emblemáticos del fútbol como Zinédine Zidane y Kylian Mbappé. Según Nicolas Julia, cofundador de la start-up, el triunfo del juego plantea naturalmente interrogantes, pero no necesariamente tiene que regirse por un marco existente.
Nicolás admite la necesidad de dotar de un marco legal al juego de Sorare fuera de las normas aplicables al juego. Una posible aplicación de las normas de apuestas deportivas limitaría la actividad de la empresa debido a los numerosos controles, responsabilidades y cargas administrativas o fiscales.
Sorare se basa en el principio de “jugar para ganar”, lo que ha permitido destacar una tecnología poco conocida por el gran público. Sin embargo, la ANJ considera que la start-up ha superado en gran medida esta etapa ya que su sistema ha tardado en madurar y mostrar signos característicos de ludopatía (especulación) que pueden exponer a los jugadores a la adicción.

