
ERIC BRONCARD / Hans Lucas via AFP
Sophie Binet, ici lors d’une manifestation en février 2026
La denuncia de Sophie Binet
« Il faut arrêter de jouer avec le feu. » Con estas palabras, la secretaria general de la CGT, Sophie Binet, se pronunció sobre la muerte del militante identitario Quentin Deranque, un acontecimiento que, según ella, ha sido objeto de una « instrumentalisation honteuse » por parte del gobierno. En una entrevista con Libération, Binet acusó a las « stratégies politiciennes » de buscar hacer « monter l’extrême droite pour neutraliser la gauche. »
Violencia y política
La problemática se complica con la implicación de miembros del grupo disuelto La Jeune Garde, lo que ha desplazado el enfoque del debate hacia los grupos de extrema izquierda. A pesar de condenar cualquier forma de violencia, Binet subrayó que « on ne combat pas l’extrême droite en employant ses méthodes ». Esta declaración pone de relieve la preocupación sobre la posible « inversión de la violencia », donde se sugiere que los antifascistas son los verdaderos violentos.
Críticas al gobierno
Binet dirigió sus críticas al gobierno de Sébastien Lecornu al señalar una « instrumentalisation honteuse » de la muerte de Deranque. Afirmó: « Quand un ministre de la Justice commente des événements alors qu’il y a une enquête en cours, c’est très grave ». Este tipo de intervenciones no solo afectan el desarrollo de la justicia sino que también desestabilizan el clima político.
Lo que se dice en torno a la muerte de Deranque
Desde el 15 de febrero, tras el trágico deceso, Gérald Darmanin, ministro de Justicia, atribuyó la responsabilidad a « l’ultragauche qui manifestement a tué », un comentario dado antes de que la fiscalía pudiera emitir un pronunciamiento oficial, lo cual generó el descontento de los profesionales del derecho.
Impacto en las elecciones municipales
Sophie Binet expresó su inquietud sobre el clima que se está creando para las próximas elecciones municipales en marzo. Según ella, estas « stratégies politiciennes » pueden dar lugar a la « fin du barrage républicain », facilitando el ascenso de la extrema derecha y lo que describe como un « climat pour diaboliser toute alliance avec LFI ».
Sobre La France Insoumise
Binet defendió la postura de La France Insoumise, argumentando que, aunque se puede estar en desacuerdo con su política, « LFI, ce n’est pas un danger pour la République, c’est un parti républicain ». La etiqueta de « extrême gauche » que se les atribuye por el Ministerio del Interior es discutible, según la líder sindical.
Conclusión
La situación actual revela una dinámica política compleja y tensa en Francia. Con la muerte de Quentin Deranque como telón de fondo, las declaraciones de Sophie Binet resaltan la necesidad de un debate más responsable y menos manipulador. La preocupación por la violencia política y el ascenso de la extrema derecha son temas que deben ser abordados con diligencia y seriedad en la esfera pública.





