
Solenne e Isaure: Una Tradición Familiar en la Agricultura
En Belfort-du-Quercy, la ferme Notre Dame destaca no solo por su ubicación, sino por ser un legado agrícola único que ha sido gestionado exclusivamente por mujeres durante seis generaciones. Solenne, de 30 años, y su hermana Isaure, de 22, son la representación viva de esta tradición. Desde su infancia, han estado inmersas en el mundo agrícola, llenas de pasión por sus animales y un fuerte sentido de pertenencia a la tierra que cuidan.
Una Pasión que Trasciende Generaciones
Según Solenne, “no queremos hacer otra cosa, es una verdadera pasión. No nos vemos en ningún otro lugar que no sea con nuestros animales y campos”. Esta afirmación encapsula el compromiso de las jóvenes agricultoras con su legado. Junto a su madre, Isabelle, quien está a punto de retirarse, Solenne e Isaure han continuado el trabajo iniciando por su bisabuela en el siglo XIX, cuando comenzó a gestionar la granja tras la muerte de su marido en la guerra.
Un Entorno de Apoyo Familiar
El ambiente en la granja es de camaradería, no solo entre hermanas sino también con su madre y abuela. La familia ha cultivado un sentido de comunidad y apoyo a lo largo de los años. Las hermanas reconocen que a pesar de que se generan desacuerdos, es parte normal de la relación. Como dice Isaure, “nos peleamos y eso es normal. También necesitamos nuestro propio espacio”.
Innovación en la Tradición
A pesar de las viejas costumbres, las hermanas han infundido su propio estilo en la granja al diversificar el ganado. Han agregado nuevas variedades, como ovejas caussenardas, cabras y gallinas ponedoras, lo que refleja su deseo de adaptarse a un mercado cambiante. “Sufrimos de la ‘enfermedad del espacio vacío'”, bromea Solenne, lo que indica su entusiasmo por ampliar el número de animales en la granja.
El Desafío de la Vida Agrícola
Aunque la vida en la granja está llena de satisfacciones, también implica desafíos significativos. Las hermanas comparten las dificultades administrativas y operativas que enfrentan, un aspecto que puede ser abrumador. “Pasamos horas haciendo papeleo para que pueda establecerme en el Gaec, y me preocupa lo que le tocará a mi hermana”, confiesa Solenne. Durante las olas de calor, deben monitorear a los animales constantemente, lo que añade otra capa de responsabilidad.
Las Mujeres en la Agricultura: Superando Obstáculos
Isabelle recuerda que su época en la agricultura era menos complicada en términos administrativos. Sin embargo, ser mujer en este sector sigue siendo un reto. Isaure relata una experiencia en la que un mecánico asumió erróneamente que el problema con el equipo era consecuencia de su inexperiencia, un reflejo de la sexismo que persiste en el campo. “Podemos llevar rosa y aun así entender la diferencia entre un rastrillo y una segadora”, afirma.
El Éxito de la Ferme Notre Dame
En conclusión, la farmacia Notre-Dame no solo es un ejemplo de la perseverancia femenina en el mundo agrícola, sino también un testimonio del amor y dedicación que Solenne e Isaure tienen por su trabajo. Con una combinación de innovación, apoyo familiar y una conexión profunda con la tierra, estas jóvenes agricultoras están bien equipadas para enfrentar el futuro y continuar la historia de su familia.



