
Los posibles inquilinos que llevan tiempo buscando una vivienda adecuada a veces están tan desesperados que atacan verbal y físicamente a los agentes inmobiliarios. O no temen el soborno. O enviar mensajes sin cesar. Al respecto dan testimonio varios agentes inmobiliarios de HLN y VTM NIEUWS. “Afortunadamente pude cerrar la puerta corredera a tiempo, de lo contrario me habría agarrado”, dice Danielle (28), que fue amenazada el año pasado. “Estoy pensando en llevar spray de pimienta a las visitas domiciliarias”.
ttn-es-34


