
GEOFFROY VAN DER HASSELT / AFP
Roland Lescure, fotografiado en la Asamblea Nacional el 9 de mayo de 2025
El Cambio en la Obligación de los Termostatos
El gobierno francés ha decidido aplazar la obligatoriedad de instalar termostatos conectados en todos los sistemas de calefacción. Esta medida, que estaba programada para entrar en vigor en 2027, se ha trasladado ahora a 2030. Esta decisión se ha tomado en un contexto de creciente presión política y social por parte de líderes de la oposición como Marine Le Pen y Bruno Retailleau, quienes han expresado su indignación frente a lo que consideran una carga normativa excesiva.
Reacciones de la Oposición
Marine Le Pen, diputada del Pas-de-Calais, ha catalogado esta medida como una “locura normativa e ideológica”, afirmando que supone un costo elevado para muchos propietarios. Por su parte, Bruno Retailleau ha utilizado un tono caricaturesco para criticar al gobierno, sugiriendo que a este ritmo pronto habrá regulaciones sobre aspectos absurdos de la vida cotidiana, como la grosor de los suéteres y la eficiencia energética de las cobijas.
La Respuesta del Gobierno
Ante las críticas, el Ministro de Economía, Roland Lescure, ha defendido la medida argumentando que se trata de una respuesta a una directiva europea. Según él, el objetivo es controlar mejor los gastos de calefacción, lo que, a su vez, podría ayudar a mejorar el poder adquisitivo y reducir costos en las facturas de los ciudadanos franceses. Este tipo de tecnología tiene potencial para disminuir el consumo energético en un 15%, aunque actualmente 27 millones de hogares franceses aún no cuentan con esta instalación.
Planificación de la Nueva Medida
El aplazamiento de la obligación también fue mencionado anteriormente por Sébastien Lecornu, otro alto funcionario del gobierno, durante el Congreso de Alcaldes. La intención es proporcionar un mayor margen de maniobra a los hogares y profesionales para que puedan adaptarse a estos requerimientos sin presión. Además, se menciona que la decisión de retrasar la medida ha sido discutida en consultas públicas anteriores, lo que demuestra que no es una reacción impulsiva a la oposición actual.
Opciones de Financiamiento
Para aquellos que necesiten instalar termostatos conectados, Bercy ha indicado que existen ayudas disponibles que dependen del tipo de dispositivo, la oferta del proveedor de energía y la configuración del sistema. Las ayudas pueden variar y proporcionar entre 10 y 20 euros por cada radiador instalado a través de los Certificados de Ahorro de Energía (CEE).
Conclusión
Este reajuste en la legislación con respecto a los termostatos muestra un intento del gobierno por equilibrar objetivos de sostenibilidad y la realidad económica de sus ciudadanos. Aunque hay resistencia política, la implementación gradual puede facilitar una transición más fluida hacia el respeto de las normativas energéticas. Con estos cambios, el gobierno busca no solo cumplir con regulaciones europeas, sino también ayudar a los hogares franceses a gestionar más eficazmente sus gastos energéticos.




