
LUDOVIC MARIN / AFP
El presidente francés Emmanuel Macron y la primera ministra italiana Giorgia Meloni durante el G7 organizado en Italia en el verano de 2024.
• Tras Francia, Italia bajo el liderazgo de Meloni frena el acuerdo Mercosur.
• Roma, al igual que París, solicita garantías agrícolas antes de aprobar el tratado.
• Según el calendario de la Comisión Europea, los 27 deben pronunciarse esta semana sobre el tratado.
Contexto Actual del Acuerdo Mercosur
Los agricultores en Francia están levantando su voz nuevamente en medio de una gestión gubernamental muy criticada respecto a la propagación de la dermatose nodular y las preocupaciones sobre un posible acuerdo comercial con los países del Mercosur. En este contexto, Emmanuel Macron ha decidido adoptar una postura cautelosa sobre este tratado.
La situación para Francia es particularmente delicada, ya que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, espera firmar el tratado el próximo sábado en la ciudad brasileña de Foz do Iguaçu. Sin embargo, para ello necesita la aprobación de los Estados miembros, y Francia no es la única que ha expresado reservas sobre el acuerdo.
Italia y su Enfoque Cauteloso
Bajo el liderazgo de Giorgia Meloni, Italia está adoptando un enfoque similar al de Francia. La primera ministra ha declarado que aún es “prematuro” firmar el tratado de libre comercio negociado entre la UE y los países del Mercosur. Meloni ha subrayado que algunas medidas relacionadas con la agricultura “no están aún finalizadas”.
La primera ministra agregó: “Es necesario esperar la finalización de las medidas complementarias destinadas a proteger el sector agrícola y, paralelo a ello, discutirlo con nuestros agricultores”. Esto implica que Italia no planea oponerse al acuerdo en su totalidad, siempre que se incluyan garantías suficientes para su sector agrícola.
Falta de Visibilidad y Nuevas Advertencias
La postura de Francia sigue siendo cautelosa. Tras el Consejo de ministros, la portavoz del gobierno, Maud Bregeon, destacó que el presidente ha reiterado que “no hay suficiente visibilidad” sobre el tratado. Mencionó específicamente las “medidas espejo, la cláusula de salvaguarda y los controles” necesarios para proteger al sector agrícola.
Macron ha dejado claro que una firma apresurada del tratado podría provocar una oposición categórica por parte de Francia. Las palabras de Bregeon reflejan esta firmeza: “si hubiera una voluntad de imposición por parte de las instancias europeas, Francia se opondría de manera muy firme”.
Implicaciones para el Futuro del Acuerdo
La posición decisiva de Italia se ha vuelto particularmente relevante, ya que Francia ha presionado a Bruselas para obtener un aplazamiento en la adopción del acuerdo comercial hasta 2026. Sin embargo, desde el gobierno francés se ha aclarado que no dan por sentado el aplazamiento de la firma del tratado.
A pesar de que Francia e Italia están alineadas en una estrategia cautelosa, Meloni se mostró optimista sobre que “a principios del próximo año, todas estas condiciones se reunirán” para firmar el tratado, que preocupa a una gran parte del sector agrícola francés.


