¿Puede Donald Trump seguir liderando a Estados Unidos con 79 años?
A los 79 años, la pregunta sobre la capacidad de Donald Trump para dirigir los Estados Unidos resuena en la esfera política. Durante su campaña presidencial de 2024, el ex presidente criticó el estado de salud de su oponente, Joe Biden, apodándolo repetidamente “Sleepy Joe” (Joe el dormilón). Sin embargo, en un incidente reciente, Trump fue captado luchando por mantenerse despierto durante una reunión de su gabinete.
Un momento incómodo frente a las cámaras
En el inicio de la reunión, Trump, confiado, aseguró estar “más vivo que hace 25 años”, desafiando las críticas de los demócratas sobre su salud. Sin embargo, poco después, su actitud cambió. A los 15 minutos de inicio, durante las intervenciones sobre guerra comercial, se notó que el presidente tenía dificultad para mantener los ojos abiertos. Su somnolencia se hizo evidente a medida que se cerraban sus ojos durante largos segundos.
Una reacción que no pasó desapercibida
Fue particularmente notable cuando Marco Rubio, Secretario de Estado, hizo un comentario humorístico sobre el inicio de las eliminatorias del campeonato universitario de fútbol americano. Trump, en cambio, mostró escasa reacción, lo que generó gran atención entre los asistentes y los medios presentes.
Un incidente anterior
Este no es el primer caso en que Trump parece haber perdido enfoque durante una sesión. A principios de noviembre, también fue filmado en la Oficina Oval mientras Robert F. Kennedy Jr., Secretario de Salud, daba su discurso. En esa reunión, fue testigo de un incidente en donde un invitado se desmayó, y su reacción fue notablemente pasiva.
Críticas y cuestionamientos sobre su salud
A pesar de sus afirmaciones sobre su buen estado de salud, Trump ha sido objeto de críticas constantes. Artículos recientes, como los del New York Times y Daily Beast, abordan su aparente fatiga y el efecto del envejecimiento en su liderazgo. Políticos demócratas, encabezados por el gobernador de California Gavin Newsom, no han dudado en emplear el apodo “Sleepy Donald” para referirse a él.
La defensa de la Casa Blanca
Ante las críticas, Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, defendió a Trump argumentando que estaba “escuchando atentamente” y “dirigiendo” la reunión, que se extendió por tres horas. Subrayó que el presidente había convocado nueve reuniones de gabinete en el año y había presentado numerosos logros, destacando su compromiso con la grandeza de América.
Reflexión final
El debate sobre la capacidad de Donald Trump para gobernar refleja un amplio espectro de opiniones. Mientras él se presenta como vigoroso y competente, las evidencias de su somnolencia y la percepción del público continúan planteando interrogantes sobre su idoneidad para un cargo de tan alta responsabilidad a su avanzada edad. Este dilema no solo afecta su imagen, sino que también tiene implicaciones significativas en la dinámica política estadounidense.

