
La participación del miércoles -al menos según las cifras gremiales- sería superior a la anterior jornada de acción del sábado (300.000), pero inferior al récord del 7 de marzo (700.000).
El gobierno del presidente Emmanuel Macron quiere subir la edad de jubilación de 62 a 64 años. Según el gobierno, esto es necesario para mantener la seguridad social asequible. La incertidumbre podría permitir que el gobierno invoque un artículo en la constitución que permita que la ley se apruebe sin una votación parlamentaria. El gobierno espera no tener que hacer eso.
Desde el 19 de enero, se han producido repetidas manifestaciones y huelgas contra la reforma de las pensiones en toda Francia.


