
Cerca de 300 directores participaron en una encuesta: 221 de educación primaria y 47 de secundaria. Los resultados muestran que todavía no hay luz al final del túnel en la lucha contra la escasez de docentes. Seis de cada diez escuelas tienen actualmente vacantes.
En las escuelas primarias suelen solucionar ese problema poniendo al frente de la clase a los maestros de cuidado. Pero en la escuela secundaria, algunas clases a veces no tienen lecciones para ciertas materias durante meses. De esta manera es prácticamente imposible organizar un examen para esas materias, según los directores. Por lo tanto, cuatro de cada diez escuelas secundarias se ven obligadas a cancelar los exámenes u organizarlos de manera diferente.
¿Pueden los estudiantes simplemente transferirse al próximo año, con grandes lagunas en su conocimiento? Según los directores, se están analizando los períodos de exámenes anteriores y el trabajo diario, entre otras cosas. A los compañeros del próximo curso también se les informará dónde están los huecos, para que se puedan realizar las actualizaciones.
