Las historias de fútbol son como favores interminables: inicios explosivos, trayectorias inesperadas y giros sorpresivos. Una de estas historias es la de **Pierre-Emerick Aubameyang** en el **Olympique de Marsella**. A sus 36 años, el delantero gabonés fue recibido como una **rock star** en el aeropuerto de Marignane y ha decidido ofrecer un nuevo capítulo a su exitosa carrera, volviendo al lugar donde dejó una huella imborrable: bajo los colores del OM, rodeado de la pasión que une a los grandes jugadores con los **estadios volcánicos**.
Un año después de su partida hacia **Arabia Saudita**, Aubameyang decidió rescindir su contrato con **Al Qadsiah**, club financiado por el gigante **Aramco**. En la anterior temporada, anotó 21 goles y brindó 3 asistencias en 36 partidos. Su regreso a **Marsella** no es solo una vuelta, sino un regreso a su hogar futbolístico, donde había sido adorado y, por momentos, reivindicado.
En lugar de aceptar la oferta de **Al-Ettifaq**, que le ofrecía un jugoso contrato, elige el **Vélodromo**. Opta por la **Champions League** y los ambiciosos planes de un club que desea volver a destacar en la escena europea.
Aubameyang se une a esa selecta lista de delanteros que, en el siglo XXI, han honrado la famosa frase de la institución: *Droit au but*. Figuras como **Didier Drogba**, **Mamadou Niang**, **André-Pierre Gignac**, **Bafétimbi Gomis** y **Alexis Sánchez** han dejado su marca en el Vélodromo, y Aubameyang desea hacer lo mismo.
Durante años, los aficionados de Marsella soñaron con la vuelta de **Drogba**, un anhelo que nunca se cumplió. Ahora, con Aubameyang, han visto realizado un deseo, aunque la huella del gabonés, por fuerte que sea, no alcanza la **dimensión casi mítica** del marfileño.
Cuando firma con el OM en el verano de 2023, Aubameyang no es el foco de atención. A sus 34 años, llega tras una temporada complicada en **Chelsea** y con una percepción de declive. Su llegada fue recibida con escepticismo, incluso con silbidos en sus primeras apariciones. Se decía que era **demasiado viejo** y **demasiado caro**.
Sin embargo, Aubameyang posee un **orgullo indomable**. Enfrenta las críticas y responde en el campo. La transformación ocurre poco antes del invierno: después de un inicio titubeante (con un solo gol en la liga hasta noviembre), vuelve a ser el cazador prolífico que todos conocen. Al finalizar la temporada 2023-2024, acumula 30 goles en 51 partidos en todas las competiciones y logra ser el mejor goleador y jugador de la **Liga Europa**, algo sin precedentes para el OM, que llegó a semifinales de dicha competición.
El Vélodromo, que inicialmente lo había cuestionado, lo eleva al estatus de **ícono**. Las gradas vitorean: « Auba, Auba». Él, emocionado, publica un mensaje en primavera de 2024: *« Gracias, Marsella. He pasado un año lleno de emociones. Es tiempo de abrir un nuevo capítulo. Siempre iré con el OM, nunca los olvidaré.»*
No vuelve por nostalgia, sino para ganar
Para **Alain Giresse**, antiguo mediocampista emblemático del OM y seleccionador del Gabón en 2009, este regreso a **Marsella** tiene un peso significativo. *«No lo esperaba»,* asegura Giresse en una entrevista. *«Es un apasionado, siempre le han atraído los desafíos deportivos. Regresa a un campeonato exigente, con la **Champions League** en el horizonte.»*
Aunque sus piernas ya no son las de antes, Aubameyang sigue siendo ágil, lucido, capaz de crear, finalizar y guiar. No vuelve por mera **nostalgia**, sino por un deseo de **victoria**. En un vestuario rejuvenecido, se convertirá en el referente, el puente y la voz de la experiencia que necesitarán los nuevos jugadores en su primer contacto con Europa.
En la competencia con **Amine Gouiri**, la rivalidad será saludable y motivadora. Mientras que la joven estrella argelina de 25 años representa el futuro, Aubameyang es la **realidad** que sabe lo que significa marcar en los momentos decisivos europeos.
Aubameyang está al borde de la última etapa de su carrera. Pero, como con frecuencia ocurre, esta carrera final podría ser la más intensa. Prefirió la entrega al club a la seguridad de un contrato tentador. Elegió la **incertidumbre vibrante** sobre la tranquilidad lujosa.
Marsella, por su parte, le abre de nuevo los brazos. El Vélodromo no ha olvidado lo que Aubameyang puede aportar. Esta temporada, tanto en **Ligue 1** como en la **Champions League**, se le confiarán las llaves de la meta. Aubameyang está decidido a continuar su historia marseilleisa en letras mayúsculas, dejando su sello en **el fútbol europeo**.


