La **primera jornada** de la **Ligue 1** no ha sido la esperada para el **Olympique de Marsella** bajo la dirección de **Roberto De Zerbi**. A pesar de jugar con un hombre más durante gran parte del partido, el equipo se vio superado por el **Rennes** y vio cómo se escapaban puntos valiosos en los últimos minutos. La ilusión que se había construido tras una pretemporada invicta se desvaneció rápidamente, y el entrenador no dio tregua a sus jugadores en la rueda de prensa posterior al encuentro.
Asegurando que “los muros no temblaron” en el vestuario tras la derrota, De Zerbi fue directo y crítico sobre el desempeño de su equipo. “Los partidos de preparación no cuentan para nada”, remarcó, evaluando la importancia de estar presente en cada partido de la liga. Esto contrasta con la confianza que los jugadores habían demostrado en sus seis encuentros amistosos, donde habían salido airosos.
De Zerbi expresó que “esta derrota debe servirnos de lección”. La realidad del juego se impuso; si los jugadores creían estar por encima de su nivel real y pensaban que los goles caerían del cielo, estaban muy equivocados. “Es una **advertencia** clara de que necesitamos un enfoque diferente”, reafirmó el técnico italiano.
Un partido lleno de oportunidades perdidas
A pesar de tener la **ventaja numérica** desde el minuto 30, luego de la expulsión del joven rennais **Abdelhamid Aït Boudlal**, los marselleses no lograron capitalizar su superioridad. En vez de controlar el juego, permitieron que el Rennes se adueñara de la incertidumbre y, en un giro trágico, encajaron un gol en el tiempo añadido gracias a **Ludovic Blas**, que había ingresado como sustituto.
“Lo que más me molestó fue encajar este gol. Hicimos todo lo posible para anotar, pero a veces no se da,” compartió De Zerbi, señalando las ocasiones que sus jugadores tuvieron de tocar los postes del equipo bretón en dos ocasiones. Sin embargo, subrayó que “no deberíamos permitirnos estar en situaciones donde encajemos este tipo de goles”.
El entrenador no se detuvo ahí; dejó claro que “lo hecho hasta ahora no sirve de nada”. Esto es un mensaje profundo, especialmente en un club como el **Olympique de Marsella**, que requiere un compromiso constante de **motivación** y **humildad** de todos sus jugadores. “Para construir un gran equipo, debemos esforzarnos más”, enfatizó, dejando en claro su expectativas sobre el plantel.
El **mercado de fichajes** ha sido generoso para el OM, y la dirección del club ha establecido metas ambiciosas, incluida la clasificación a la **Liga de Campeones**. Sin embargo, De Zerbi es inflexible en su mensaje: “No hay lugar en el OM para quienes se creen demasiado fuertes en momentos de éxito o se sienten fuera de lugar en los momentos difíciles”. Esta actitud debe cambiar si el objetivo de llegar lejos se quiere alcanzar.
La próxima prueba para los marselleses será el regreso a **Stade Vélodrome** el próximo fin de semana, cuando reciban al **Paris FC**. Este encuentro no solo es un desafío en la cancha, sino una oportunidad de redención y una ocasión para evitar que una crisis se cierna sobre el equipo tan pronto en la temporada. Todos los ojos estarán puestos en cómo los jugadores reaccionan tras esta dura lección, en un duelo donde deberán demostrar que están listos para las exigencias de la **Ligue 1**.
