
Shaun Alexander: Una Vida Familiar Llena de Amor
Shaun Alexander, el MVP de la NFL en 2005, ha hecho un anuncio que ha generado un gran interés: él y su esposa Valerie están esperando su 14° hijo. En sus propias palabras, “No. 14 está en el vientre”. Este nuevo miembro de la familia se unirá a sus 13 hermanos: Heaven, Trinity, Eden, Joseph, Justus, Temple, Honor, Jedidiah, Eternity, Hosanna, Hope y Judea. La familia también ha enfrentado la dolorosa pérdida de su hija Torah en 2017, quien falleció a los 70 días de nacida.
La historia de la familia Alexander es no solo un testimonio de su amor, sino también un reflejo de su equilibrio entre la vida familiar, la fama y la fe. Shaun, quien lidera los registros de carrera de los Seahawks, compartió la noticia mientras discutía su nueva iniciativa educativa basada en la fe, Harvest Covenant, que incluye un equipo de fútbol americano.
¿Quién es Valerie Alexander?
Valerie Alexander, cuyo apellido de soltera es Boyd, se ha mantenido al lado de Shaun desde que se casaron en abril de 2002, tras casi dos años de relación. Desde ese entonces, su vida ha estado marcada por el compromiso familiar y la fe. Valerie ha sido fundamental no solo como esposa, sino también como madre dedicada, homeschooling a sus hijos y asegurando que crezcan en un hogar lleno de amor y valores.
Originaria de Florence, Kentucky, Shaun Alexander se destacó en la Universidad de Alabama antes de ser elegido por los Seahawks en 2000. Valerie ha sido su apoyo inquebrantable a lo largo de su carrera, acompañándolo en cada paso y celebrando juntos cada victoria.
La pareja asiste regularmente a la iglesia y comparte su fe cristiana públicamente, lo que ha fortalecido su unión. Shaun le atribuye el éxito de su matrimonio a una profunda amistad, confianza y un sentido compartido de propósito.
¿Cómo se conocieron?
Shaun y Valerie se conocieron en una fiesta el primer día que él llegó a Seattle, justo después de ser seleccionado por los Seahawks. A pesar de que Valerie no tenía mucho conocimiento sobre fútbol, la conexión fue inmediata. Shaun, quien había llevado una vida muy centrada en la fe, era un virgen cuando conoció a Valerie. En su libro, Touchdown Alexander, contó que el primer beso ocurrió en el altar, y recuerda ese momento como algo muy especial.
“Vale la pena esperar”, comentó Shaun durante una charla reciente sobre cómo se ha desarrollado su vida familiar. La química entre ambos se hizo evidente desde el principio. Durante una conversación en vivo, Shaun mencionó humorísticamente que quería que sus hijos pudieran ver lo que es ser incluido en el Salón de la Fama, haciendo referencia a su propio estatus como uno de los 128 finalistas.
Balanceando la Vida Familiar y la Fama
El anuncio de su 14° hijo ha despertado curiosidad sobre cómo Shaun y Valerie logran equilibrar su vida familiar con la fama que conlleva ser una figura pública. La pareja ha sido abierta sobre sus desafíos y alegrías, destacando cómo mantienen unidas a sus familias en un mundo donde la presión mediática es constante.
Los Alexander son un ejemplo de cómo la familia y la fe pueden entrelazarse para crear un hogar sólido frente a las adversidades. Las redes sociales, aunque a veces son objeto de críticas, se han convertido en una plataforma para que compartan su filosofía de vida, su amor por la creación y la crianza de sus hijos, así como sus valores cristianos.
El Futuro de la Familia Alexander
Con la llegada de su nuevo hijo, la familia Alexander continúa expandiéndose, mostrando al mundo que su modelo familiar es un ejemplo de amor incondicional y fortaleza. A medida que los niños crecen y asumen sus propios roles en la vida, Shaun y Valerie son conscientes de proporcionar un ambiente que fomente tanto la individualidad como los lazos familiares.
El compromiso de Valerie con la educación en el hogar va más allá de los estudios; se centra en inculcar en sus hijos la importancia de la integridad y el servicio a los demás. Este enfoque podría ser el sello distintivo de la familia, ya que luchan por crear un impacto positivo en el mundo que los rodea.
En conclusión, la historia de Shaun y Valerie Alexander es una inspiradora narración de amor, fe y dedicación. Su compromiso mutuo y la manera en que han construido su familia son un ejemplo a seguir en un mundo que a menudo se enfrenta a desafíos. La llegada de su 14° hijo es solo un nuevo capítulo en su ya notable historia familiar.

