
SAMEER AL-DOUMY / AFP
Foto de una marcha blanca en memoria de Cédric Chouviat, en París, el 3 de enero de 2021.
Seis años después de la muerte de Cédric Chouviat, la familia del repartidor fallecido tras un control policial en 2020 ha decidido dar un nuevo paso en su lucha por justicia. Según anunciaron sus abogados el 1 de abril de 2024, buscan responsabilizar al Estado por lo sucedido.
La Responsabilidad del Estado
Los letrados que representan a la familia Chouviat han expresado su intención de «escribir al Ministerio del Interior y presentar un recurso administrativo contra el Estado». Este movimiento se apoya en las conclusiones de la Défenseure des droits, Claire Hédon, quien criticó el «uso desproporcionado de la fuerza» por parte de las autoridades en el control donde murió Cédric.
Chouviat, de 42 años, había repetido insistentemente «¡me estoy ahogando!» durante el incidente, falleciendo dos días después a causa de una asfixia provocada por una fractura del laringe. Su arresto, que fue grabado en video, se convirtió en evidencia clave en este caso.
El Uso de Fuerza Desproporcionado
Durante el control policial, se emplearon dos llaves de estrangulación mientras Cédric llevaba un casco integral. La Défenseure de los derechos enfatiza que los «gestos técnicos» que contribuyeron a su muerte constituyen un uso «manifiestamente desproporcionado de la fuerza».
Los reportes indican que desde el inicio del contacto, Cédric fue audible en su angustia, pidiendo que lo dejaran ir y clamando por ayuda. Claire Hédon también señaló que se percibía un ruido en su garganta durante el ataque.
Denuncias de Procedimientos Injustos
Los abogados de la familia Chouviat también planean denunciar la falta de procedimientos y sanciones contra los oficiales involucrados, quienes continúan trabajando sin consecuencias por sus acciones.
Además, se quiere instar al sistema judicial a actuar, dado que «no hay fecha de audiencia prevista para el juicio, más de seis años después de los hechos». A pesar de esto, tres de los cuatro policías que participaron en el control han sido enviados a un tribunal correctional en diciembre de 2024.
Demandas por un Juicio Justo
Los representantes legales de la familia buscan que el caso sea juzgado en una «cámara criminal o incluso en una corte de asambleas» y critican la calificación de homicidio involuntario impuesta por los magistrados, considerando que no se ajusta al contexto de los hechos.
Christian Chouviat, padre de la víctima, ha enfatizado que no se puede calificar de involuntario lo que fueron actos voluntarios repetidos sobre un hombre ya inmovilizado. Su declaración resuena con las preocupaciones más amplias sobre el uso de la fuerza policial y los procesos de rendición de cuentas.


