
ARTHUR N. ORCHARD / Hans Lucas via AFP
Sébastien Lecornu survit à deux nouvelles motions de censure, sobre la energía esta vez
Victoria en la Asamblea Nacional
No hubo sorpresas el 25 de febrero, cuando Sébastien Lecornu logró superar dos nuevas mociones de censura. Estas fueron presentadas por La France Insoumise y el Rassemblement National, en respuesta a la publicación de la nueva hoja de ruta energética por decreto. Ambas mociones fueron rechazadas en la Asamblea Nacional, permitiendo así que Lecornu continúe en su puesto como ministro.
Detalles de las mociones
La moción de Mathilde Panot, representante del movimiento de Jean-Luc Mélenchon, solo obtuvo 108 apoyos, muy lejos de los 289 necesarios para su aprobación. Aunque algunos diputados del grupo ecologista se unieron a los Insoumis, el Partido Socialista (PS) votó en contra, al igual que la mayoría de los comunistas.
Por otro lado, la moción liderada por Marine Le Pen también fracasó, recibiendo apenas 140 votos. De nuevo, la izquierda optó por no apoyar las iniciativas del partido de extrema derecha. Sin el respaldo del PS y el PCF, ambas mociones carecían de posibilidades reales.
Críticas a la estrategia energética
El Rassemblement National y La France Insoumise criticaron la decisión del Ejecutivo de poner en marcha una nueva estrategia energética sin pasar por el voto de la Asamblea y el Senado. Este acto fue calificado como un “acto illiberal contra el Parlamento” por el partido de la llama y un “nuevo paso forzado” desde la perspectiva de LFI.
El gobierno reveló su hoja de ruta por decreto el 12 de febrero, después de tres años de debates intensos y múltiples aplazamientos. La programación pluri-anual de la energía (PPE3) se centra en reactivar el consumo de electricidad descarbonizada, especialmente la nuclear, como alternativa a las costosas energías fósiles. Sin embargo, también implica una desaceleración en el despliegue de energía eólica terrestre y solar.
Divergencias dentro de la oposición
El RN criticó la política de reducción de energías que se centra en las alternativas intermitentes y puso en duda la información sobre la energía nuclear, argumentando que esto pondría en riesgo las finanzas públicas. En contraposición, La France Insoumise denunció una “masiva reactivación del nuclear” y un “freno sin precedentes al desarrollo de energías renovables”.
El PS optó por no apoyar la moción de LFI, argumentando que una censura sería perjudicial para los inversores en energías renovables, quienes han estado lidiando con la inestabilidad de políticas energéticas y necesitan un rumbo claro. Los comunistas, liderados por Stéphane Peu, reafirmaron las discrepancias en las posturas sobre energía entre su grupo y LFI, enfatizando su apoyo a la energía nuclear.
Consecuencias para Lecornu
Con las mociones de censura rechazadas, el camino se ha despejado para Sébastien Lecornu. Este había expresado su intención de esperar la resolución de estas mociones antes de llevar a cabo un mini-remaniemento en su gobierno. Ahora, con la estabilidad política restablecida temporalmente, podrá centrar su atención en los desafíos restantes de su mandato.




