
JULIEN DE ROSA / AFP
Sébastien Lecornu en la Asamblea Nacional en París, el 20 de mayo de 2026.
Un paso decisivo para la Nueva Caledonia
Sébastien Lecornu celebró el reciente avance en el Parlamento, donde se aprobó un “ampliación urgente” del cuerpo electoral para las elecciones provinciales en Nueva Caledonia. Este voto, realizado el 20 de mayo, se lleva a cabo a menos de seis semanas de unas elecciones cruciales para el archipiélago.
Aprobación mayoritaria en el Parlamento
La propuesta de ley fue respaldada por 386 votos a favor frente a 127 en la Asamblea Nacional, con la presencia del Primer Ministro. La mayoría del gobierno, junto a la alianza RN-UDR y el PS, apoyó el proyecto, mientras que los insumisos, ecologistas y comunistas se opusieron.
Un contexto social tenso
La discusión sobre la apertura del cuerpo electoral es un tema sensible que ha sido la chispa de disturbios en el pasado. Dos años atrás, estas tensiones resultaron en 14 muertes y miles de euros en daños, subrayando la necesidad de una solución.
El cuerpo electoral “congelado”
El actual sistema electoral está limitado a aquellos que justifican diez años de residencia desde 1998 y sus descendientes. Esta situación ha generado divisiones entre independentistas y no independentistas, cada uno con sus propios intereses y preocupaciones.
Reforma electoral y su impacto
Esta reforma permitirá que alrededor de 10,500 “nativos” caledonios, quienes han estado excluidos del derecho al voto, puedan participar en las elecciones provinciales. La situación actual es considerada por Lecornu como “sin sentido”, afirmando que todos los caledonios deben tener la oportunidad de votar.
Desafíos políticos en el horizonte
Luego de varios retrasos, las elecciones provinciales se han programado para el 28 de junio. El gobierno espera que esta modificación rápida del cuerpo electoral ayude a suavizar las tensiones políticas y sociales en la región.
Propuestas y rechazo
Una de las propuestas más debatidas fue la inclusión de los cónyuges, una enmienda que no logró el apoyo necesario y fue rechazada por un estrecho margen. Esta decisión ha causado discusiones acaloradas entre los parlamentarios.
La constitucionalidad de la reforma
A pesar de la aprobación, algunos legisladores expresan sus dudas sobre la constitucionalidad de la ley, lo que provoca incertidumbres sobre su futura implementación. La situación debe ser revisada por el Consejo Constitucional antes de su aplicación.
Una distorsión creciente
Lecornu concluyó que la ley busca abordar una “distorsión creciente” en el cuerpo electoral, donde el número de excluidos ha crecido del 8% en 1998 al 17% actualmente. La reforma, aunque limitada, representa un intento significativo de avance en la inclusión política en Nueva Caledonia.




