
Grèves en Francia: La Mobilización del 18 de Septiembre
El 18 de septiembre se perfila como una jornada crucial para la movilización en Francia. Tres sindicatos de la SNCF —CGT-Cheminots, Unsa-Ferroviaire y CFDT-Cheminots— han convocado a una huelga en respuesta a los planes de recortes de presupuesto del gobierno. En un comunicado conjunto, anunciaron su decisión el 3 de septiembre, mostrando así su firme oposición a la política económica del actual gobierno.
STEPHANE DE SAKUTIN / AFP
Tres sindicatos de la SNCF han llamado a la huelga el 18 de septiembre.
Contexto de la Movilización
La situación se vuelve cada vez más tensa en el sector del transporte. En la jornada del 10 de septiembre, ya se anticiparon bloqueos en varias ciudades del Hexágono, motivados principalmente por el descontento social. Esta creciente insatisfacción ha llevado a las organizaciones sindicales a unirse para reclamar cambios significativos en las políticas gubernamentales.
Los sindicatos mencionan que representan aproximadamente el 70% de los votos en las últimas elecciones profesionales, lo que reafirma su influencia en el sector. Además, han instado a todos los trabajadores del sector ferroviario a participar en la huelga y en las manifestaciones programadas.
Un Presupuesto “Muy Violento”
Los sindicatos han calificado el presupuesto propuesto por el gobierno como “muy violento”, ya que afecta directamente a la clase trabajadora. Thierry Nier, secretario general de la CGT-Cheminots, ha expresado su preocupación:
“El presupuesto tal como se ha diseñado hoy es muy violento, afecta a todos los trabajadores del país”.
Este sentimiento ha sido compartido por otros líderes sindicales, quienes proponen alternativas viables que no incluyan recortes. Una de las principales quejas es la proposición de suprimir dos días festivos en el presupuesto del 2026. Fabrice Charrière, secretario de Unsa-Ferroviaire, resalta la falta de apoyo entre los trabajadores para tal medida.
La Asociación de Sindicatos Transversales
Además de la SNCF, los sindicatos de la RATP en Île-de-France también han convocado a una jornada de huelga. El 29 de agosto, CGT, FO, Unsa Mobilité y CFE-CGC denunciaron el descontento colectivo a través de un comunicado que pide una “movilización masiva” el 18 de septiembre. Esto sugiere que la oposición a los recortes no se limita al sector ferroviario, sino que se extiende a otros servicios públicos esenciales.
Durante una reunión intersindical nacional, las principales centrales (CFDT, CGT, FO, CFE/CGC, CFTC, Unsa, FSU y Solidaires) decidieron organizar una jornada de movilización que abarque todo el territorio. Este esfuerzo coordinado podría amplificar la voz de los trabajadores y proporcionar un frente unido contra las políticas del gobierno.
Extensión de la Protesta al Sector Aéreo
La jornada del 18 de septiembre no solo afectará a los transportes terrestres, sino que también se verá involucrada la aviación. Varios sindicatos del sector aéreo, como el poderosísimo SNCTA, han anunciado su participación en la huelga. El objetivo es destacar la necesidad de un cambio en las políticas de austeridad que, según afirman, amenazan la estabilidad de numerosos puestos de trabajo.
Esta interconexión entre diferentes sectores de trabajadores resalta la solidaridad y la necesidad de un cambio estructural en la política económica del país. La unidad entre sectores es fundamental para incrementar el impacto de la movilización y amplificar las demandas de los trabajadores.
Potencial de la Movilización
Los llamados a la acción no solo se limitan a una sola jornada. Las organizaciones sindicales están comprometidas a mantener un diálogo continuo sobre la situación social en Francia. Una nueva reunión está prevista antes del 18 de septiembre, con el fin de construir un movimiento de movilización masivo.
La fecha del 18 de septiembre se posiciona como una oportunidad singular para que los trabajadores expresen su descontento y pidan cambios significativos en la forma en que se gestionan las políticas públicas. Este evento pretende ser un reflejo de la insatisfacción generalizada entre los diversos sectores de la sociedad.
Finalmente, es esencial que los ciudadanos y trabajadores continúen siendo críticos y activos ante las decisiones políticas que afectan sus vidas y empleos. La movilización del 18 de septiembre puede ser el primer paso hacia un cambio significativo que beneficie a todos los sectores de la sociedad.



