
Un padre del Doubs descubre la muerte de su hijo, un sintecho en Burdeos, cuatro meses después de su fallecimiento. Posteriormente, recibe una factura de 3,800 euros por la conservación del cuerpo, la cual está impugnando.
En Saint-Maurice-Colombier, cerca de Montbéliard, Laurent Simon tuvo que enfrentar una durísima realidad: su hijo, Ange Simon, de 39 años y sin hogar, falleció en abril de 2025. Sin embargo, no fue hasta septiembre cuando Laurent logró identificar el cuerpo, es decir, cuatro meses después de su muerte.
Según información de Ici Belfort-Montbéliard, el cuerpo de Ange fue encontrado en un coche en un aparcamiento de Bouliac. A lo largo de su vida, Ange sufrió adicciones y mantenía una relación distante con su familia, lo cual complicó la comunicación tras su fallecimiento. Fue una mera rumorología entre conocidos lo que motivó a Laurent a confirmar la tristeza de su hijo a través del ayuntamiento de Belfort.
Cuando se comunicó con el CHU de Burdeos, descubrió que el cuerpo de su hijo había estado en la morgue del centro durante meses, a la espera de ser enterrado en una fosa común. Posteriormente, recibió una factura de 3,800 euros por los gastos de conservación del cadáver.
Una Situación Inesperada
Laurent Simon no se quedó callado ante esta situación, alegando que podría haber organizado el sepelio de su hijo de haber sido notificado a tiempo. “Si me hubieran avisado en los días que siguieron a su muerte, habría venido de inmediato”, comentó a la radio local.
Por su parte, el CHU de Burdeos se defendió, declarando que no es su responsabilidad notificar a las familias sobre los decesos. “El establecimiento no tiene la obligación ni la competencia de buscar a los familiares de las personas fallecidas”, insistió, explicando que dichos gastos son considerados como costos funerarios.
La Realidad de los Sin Techo
De acuerdo con el colectivo Les Morts de la Rue, mencionando estadísticas de 2025, la situación de Ange no es aislada. 956 personas sin hogar fallecieron en Francia ese año, y muchas veces, el aislamiento de estas personas retrasa la identificación de los cuerpos y la notificación a sus familiares.
Normativa Legal en Francia
Según la ley francesa, los hospitales no tienen obligación de buscar a los familiares de un difunto; esta tarea recae en las autoridades administrativas. La conservación del cuerpo en la morgue es gratuita solo por unos pocos días (entre tres y seis), y después se vuelve costosa. Estos costos son considerados como gastos funerarios, asumidos por los herederos, incluso en caso de renunciar a la herencia, lo que representa un deber de asistencia alimentaria.
Si no se identifica a la familia, es la municipalidad la que debe organizar el sepelio, pero posteriormente, puede reclamar los costos a los familiares si estos son encontrados.



