
Lleno de admiración por todo lo que crece y florece a nuestro alrededor, mi compañero de caminata y yo (ambos jubilados) llegamos a un dique cerca de una zanja larga. En el dique, una clase de secundaria está ocupada con cubos, palas, redes y libros de referencia. Todo el mundo está ocupado. La diversión irradia. Nadie se aburre mirando su móvil y hay una colaboración constante. Este es uno de esos momentos en los que recuerdo con nostalgia mi vida laboral en la educación.
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Una versión de este artículo también apareció en el periódico del 17 de mayo de 2023.
