
«Cuatro años de compromiso muy intenso y agotador, aunque muy gratificante, son suficientes, y creo que en la defensa de la independencia y la autonomía del poder judicial es necesario evitar cualquier personalización. Por eso es justo que otros tomen las riendas de la representación.” Lo explica en una entrevista al Corriere della Sera Giuseppe Santaluciapresidente de la Asociación Nacional de Magistrados que anuncia que no se presentará a las elecciones para la cúpula del sindicato de togas, abandonando la dirección.
Estos son los días de polémica tras la absolución de Mateo Salvini en Palermo y la absolución de Mateo Renzi en Florencia. Estas sentencias dicen «que los jueces evalúen las pruebas y los hechos y emitan un fallo acorde con lo que surgió de los juicios – continúa -. Pero una absolución no significa que el juicio no debería haberse celebrado; Sólo en regímenes iliberales, en los que los fiscales se guían por el poder y los jueces no se permiten estar en desacuerdo, los juicios siempre terminan con condenas”.
Incluso los abogados de las Salas Penales hablaron de “uso político del instrumento judicial”. Una afirmación que deja “asombrada” a Santalucia, que invita a “los abogados representantes, como técnicos jurídicos, a releer lo que escriben antes de revelar un caso atípico incommentable, que se califica”.
El viceprimer ministro Salvini ha pedido una reforma para obligar a los fiscales que no paguen por daños y perjuicios, y Renzi parece estar de acuerdo. «Son todas formas subrepticias de llegar al resultado que subyace a la separación de las carreras de fiscales y jueces – explica -: controlar e influir en el fiscal que, arriesgándose a una demanda de indemnización ante una posible absolución, acabará preguntándose quién le obliga a hacerlo ».
Por último, la reforma de la justicia del Gobierno, «un proyecto que sirve para introducir formas de condicionamiento del poder judicial – concluye -. Las controversias ayudan a perseguir el verdadero objetivo de la reforma, que es el control sobre todo de los fiscales, para influir en la elección de qué juicios deben realizarse y cuáles no”.





