
La huelga del viernes 13 de diciembre, 10 días antes de Navidad “era inaceptable, por eso firmé la reducción de la huelga a 4 horas”. Así lo afirmó el ministro de Transportes, Matteo Salvini, al margen de la asamblea de la Fiaip, comentando el resultado de la reunión con el sindicato de base y precisando que “la huelga es un derecho sacrosanto”, pero en la huelga del viernes “pedí reducir las 24 horas de huelga, Me dijeron que no, cortésmente pero me dijeron que no. Formalizaré mi petición de reducir la jornada de huelga a 4 horas para garantizar a quienes quieran hacer huelga el derecho de huelga, pero no para bloquear a toda Italia 10 días antes de Navidad”.
El próximo viernes, festividad de Santa Lucía, está previsto un nuevo paro nacional que en las intenciones de los sindicatos debería haber sido de 24 horas en el sector público y privado que involucrará trenes, metro, autobuses, taxis y transporte marítimo: el sector aéreo Queda excluido el que se manifestará el 15 de diciembre. Esta vez fue el sindicato de base Usb quien proclamó la agitación y también se sumaron las siglas Fi-si y Usb Lavoro Privato. La huelga general del 29 de noviembre había sido convocada por la CGIL y la UIL.



