
La **salud visual** es un aspecto crucial en el desarrollo de los niños, dado que aproximadamente el **90 % de los aprendizajes** se basa en la visión. Sin embargo, un **trastorno visual** no detectado puede tener un impacto negativo en su crecimiento y desarrollo. En este contexto, la **Asociación Nacional para la Mejora de la Vista (AsnaV)** ha emitido un llamado en esta semana de inicio escolar para promover un mejor **detección y seguimiento de la salud ocular** de los más pequeños.
Según un informe de la AsnaV, se observa un preocupante **relajamiento en el diagnóstico** y las consultas oculares para los niños. De acuerdo con el barómetro de la salud visual 2025, **27 % de los padres** nunca han realizado un **examen de la vista** a sus hijos. Además, entre aquellos que sí lo hicieron, **16 %** afirma no haber consultado a un especialista a pesar de un diagnóstico positivo, un aumento considerable de **8 puntos** en comparación con el barómetro anterior.
Esta situación se debe en parte a que **25 % de los padres** creen que sus hijos no tienen problemas visuales, simplemente porque no se quejan. Como señala **Véronique Morin**, responsable pedagógica y científica de la AsnaV, “los niños rara vez se quejan de problemas de visión, a menudo porque no son conscientes de ellos”.
Sin embargo, existen pruebas de detección simples que pueden ser realizadas por los médicos de atención primaria o pediatras. La AsnaV subraya la **urgencia de cumplir** con las citas de prevención que están registradas en el **carnet de salud** de cada niño. El oftalmólogo, como especialista en la salud visual, juega un papel crucial en el **diagnóstico y tratamiento de problemas visuales** en la infancia.
Importancia de las citas de seguimiento en el carnet de salud
Tomar una cita con un oftalmólogo puede ser una tarea desafiante, pero otros profesionales de la salud, como médicos generales, pediatras y trabajadores de salud escolar, también pueden ayudar en las detecciones visuales, realizando los exámenes necesarios. Durante cada visita de seguimiento, el médico examina los ojos, los párpados y los movimientos oculares buscando cualquier anomalía. Si se requiere, se remite al niño a un oftalmólogo para un examen más detallado, como lo señala **Ameli.fr**.
Además de realizar estas evaluaciones sistemáticas, la AsnaV llama a la **vigilancia** tanto a docentes como a padres para identificar señales de alerta, tales como:
- Disminución de la **concentración**;
- **Fatiga** inusual;
- Dificultades para leer o seguir el ritmo en clase;
- Dolores de cabeza al final del día;
- El niño que **frunce el ceño**;
- **Desalineaciones posturales** (como asimetría en los hombros o el uso inusual de la cabeza) para compensar la visión deficiente;
- **Torpeza** o desequilibrio;
- Falta de atención hacia el ambiente escolar.
Trastornos visuales más frecuentes en niños
A nivel mundial, se estima que **1 de cada 7** niños nace con un **problema ocular**. Uno de los trastornos más comunes es la **amblyopía**, también conocida como “ojo perezoso”, que afecta entre el **3 y el 4 %** de los niños. Esta condición se traduce en una **deficiencia visual en un ojo**, que a menudo puede ser tratada con un parche ocular, estimulando de esta forma el trabajo del ojo afectado. La detección temprana es crucial, ya que mayor prontitud en el tratamiento aumenta las posibilidades de éxito.
Otro problema frecuente es el **estrabismo**, que afecta aproximadamente al **5 % de la población infantil**. En la mayoría de los casos, se presenta como un estrabismo convergente y puede provocar amblyopía en más del **50 %** de los casos si no se trata a tiempo.
Finalmente, los **trastornos de la refracción** — como **miopía**, **hipermetropía** y **astigmatismo** — afectan a cerca del **20 %** de la población. En particular, la **miopía** ha sido declarada una **epidemia global** por la OMS, que estima que para 2050, el **50 %** de la población podría ser miope. Según datos de la AsnaV, la miopía ya afecta al **30 % de los menores de 20 años**.
En conclusión, la salud ocular de los niños es un aspecto que no debe pasarse por alto. Implementar revisiones visuales regulares y estar atentos a posibles señales de advertencia puede hacer una diferencia significativa en su bienestar y desarrollo. La colaboración entre padres, educadores y profesionales de la salud es crucial para garantizar que todos los niños tengan la oportunidad de alcanzar su máximo potencial en el ámbito educativo y social.



