
El ex entrenador entrenó al portugués en el Parma en 2001: “Ya entonces lo apreciaba: era serio y decidido. El club lo apoya en todo y para todo”.
Sergio Conceiçao, durante tres semanas, fue jugador de Arrigo Sacchi. “Y me gustó mucho – afirma el ex entrenador desde su casa de Fusignano -. Era enero de 2001, llegué al Parma, el equipo estaba mal, habían despedido a Malesani. Solo estuve tres partidos, luego tuve que irme porque ya no me sentía dentro del fuego sagrado. Pero en esos pocos días, en los campos de Collecchio, conocí a Conceiçao y le causé una excelente impresión. Serio, valiente, decidido. A pesar de…”.
