El mundo del **champán** es tan fascinante como su historia. Desde su invención, este exquisito vino espumoso ha capturado la atención de aficionados y expertos por igual. En el corazón de esta historia se encuentra **Benoît Tassin**, un apasionado del champán y su evolución a través de los años. Su fascinación por la historia de las botellas de champán ha llevado a su localidad, **Celles-sur-Ource**, a convertirse en un epicentro de la cultura vinícola.
Desde **1995**, cuando Benoît organizó la primera edición de la **Ruta del Champán en Fiesta**, ha dedicado su vida a recopilar botellas antiguas y contemporáneas para ofrecer a los visitantes una mirada única sobre la evolución de este noble líquido. Su esfuerzo ha culminado en la creación de un **museo** en el que se celebran exposiciones de botellas que van desde el **siglo XVIII** hasta nuestros días, cada una de ellas con una historia fascinante.
Al ingresar al museo, es obligatorio escuchar la explicación de Benoît sobre la **elaboración del champán**, un requisito que enriquece la experiencia antes de explorar la colección. Las vitrinas ofrecen un vistazo a piezas históricas, incluyendo el **frascón gallo-romano**, que marca el inicio de una larga tradición vitivinícola. “El cristal es un material neutro; no altera el sabor del vino”, menciona Benoît, resaltando la importancia del material en la experiencia del champán.
El «Vin du diable» explota las botellas
La historia del champán no se detiene en el vino de los romanos; a partir del **siglo XV**, el vino se convierte en un elemento esencial no solo en la gastronomía, sino también en la medicina. “Era más seguro beber vino que agua contaminada”, explica Tassin mientras muestra su colección, que recibe cada año a más de **1,000 visitantes**.
A medida que la técnica de embotellado avanza, se experimenta con la fermentación dentro de las botellas, lo que puede provocar **“accidentes”** donde las botellas estallan. Este fenómeno recibe el curioso nombre de **“Vin du diable”**, pero pronto se mejora la técnica y se crean botellas más resistentes capaces de contener la efervescencia del champán.
A finales del **siglo XVII**, se perfecciona la creación de las burbujas. Sin embargo, la botella continúa evolucionando. El tradicional fondo plano se vuelve obsoleto y se introducen nuevos diseños que permiten eliminar los residuos de manera más eficiente. “Los avances en la **método champenoise** han impulsado el desarrollo de las botellas”, comenta Benoît, analizando cada detalle que convierte a una botella de champán en una obra de arte.
El champán no solo es famoso por su sabor, sino también por su presentación. Uno de los elementos más interesantes es el **muselet**, la cápsula de metal que mantiene el corcho en su lugar. A lo largo de la historia, esta pieza ha evolucionado para evitar que los roedores, en especial los **ratas**, dañen los corchos. En el siglo XIX, se intercala una placa de **hierro** entre el corcho y el alambre para asegurar la integridad del vino. Este ingenioso aporte permite conservar las burbujas y la frescura del champán.
Benoît Tassin comparte anécdotas y sabiduría a lo largo de la visita, y aseguro que siempre tiene más historias a la espera de ser contadas. La experiencia es ideal para quienes deseen aprender sobre el champán y su rica historia.
El museo de Benoît está abierto todo el año; sin embargo, se recomienda hacer una **cita previa** para asegurar que se reciba una visita guiada y personalizada, enriquecida por los relatos del maestro del champán. El compromiso de Benoît por preservar y compartir la cultura del champán es un testimonio del profundo amor que siente por esta bebida icónica y su herencia.


