
Rafael Grossi, jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), visitará mañana Rusia. Así lo informa la agencia de noticias rusa Interfax.
Habla allí con Aleksey Likhachev, el jefe de la empresa estatal rusa de energía nuclear Rosatom. Las conversaciones versan sobre la central nuclear de Zaporizhia y tendrán lugar en Kaliningrado, el enclave ruso que se encuentra entre Lituania, Polonia y el Mar Báltico.
Al OIEA le preocupa que la planta, bajo el control del ejército ruso, se quede sin agua de refrigeración. El nivel del agua del depósito de agua utilizado para enfriar la planta de energía nuclear más grande de Europa se ha reducido significativamente tras el colapso de la presa de Kachovka. El presidente ucraniano, Zelensky, dijo esta mañana que Rusia está considerando “un ataque terrorista” en la planta nuclear, una afirmación que no se puede verificar de forma independiente.
La semana pasada, Grossi visitó Kiev y la propia central nuclear. En un principio se habló de que iría a Moscú esta semana, pero al parecer Kaliningrado ha sido el elegido.
Dylan van Bekum
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