
La Fiesta de los Pequeños en el EHPAD Bellagardel
El EHPAD Bellagardel, ubicado en Roquettes, se llenó de alegría y color durante su tradicional fiesta de los pequeños, que celebra a los nietos y bisnietos de los residentes. Este evento, que tuvo lugar bajo el hermoso simbolismo de la violeta de Toulouse, reunió a aproximadamente 300 personas, entre las cuales 210 disfrutaron de un delicioso almuerzo. La presencia del alcalde, Michel Capdecomme, realzó aún más la importancia de esta celebración familiar.
Un Evento Inclusivo y Creativo
La directora del establecimiento, Naouel Gulia, subrayó la importancia de la participación activa de los residentes en todos los aspectos de la celebración. “Los residentes son quienes invitan a su familia, presentan el establecimiento, decoran el lugar y eligen el tema junto con el personal”, explicó Gulia. Este enfoque no solo fomenta la creatividad y la interacción social, sino que también ayuda a desarrollar la motricidad fina de los ancianos.
Decoraciones que Cuentan Historias
Los residentes se sumergieron en la creación de decoraciones en tonos violetas, que aportaron a la fiesta un ambiente festivo y acogedor. Odile Salon, auxiliar médico-psicológico y coordinadora de las decoraciones desde hace 13 años, comentó: “Intento integrar al máximo a los residentes en la confección de las decoraciones y en actividades como el plegado de servilletas. Pueden decir con orgullo ‘¡Soy yo quien lo hizo!’ y sentirse valorizados frente a su familia.”
La Colaboración Hace la Fuerza
Cada año, todo el personal se involucra en la organización del evento, desde los técnicos de mantenimiento hasta el personal de cocina y cuidados. Además, los voluntarios, que incluyen a familiares de los residentes, son fundamentales para el éxito de la fiesta. Gulia enfatiza: “Sin su ayuda, este día no tendría sentido”. Esta colaboración resalta el sentido de comunidad que se fomenta en el EHPAD.
Apoyo Local y Regalos Especiales
Los comercios y socios locales también se unieron a la celebración, donando obsequios para los participantes. Entre los regalos, destaca un hermoso cuadro donado por Christian Bessède, el esposo de una residente, que representa la ciudad de Toulouse, emblemática por su violeta.
Reflexiones Finales
La fiesta de los pequeños en el EHPAD Bellagardel no solo es una celebración de los lazos intergeneracionales, sino también un reflejo del compromiso de la comunidad para mantener vivas las tradiciones familiares y la creatividad entre los residentes. Este evento anual resalta la importancia de la socialización en la tercera edad, demostrando que la alegría, la participación y el cariño familiar son esenciales para el bienestar de los ancianos.
Con iniciativas como esta, el EHPAD Bellagardel continúa estableciendo un modelo a seguir en la atención a personas mayores, donde cada día se convierte en una oportunidad para celebrar la vida y fortalecer los lazos familiares.



