
Hay un derecho que se pierde casi todos los años, prácticamente desde la época de Cafú o como mucho desde el primer año de Maicon. Así que no hablemos de política, sino del lado gitano. El club quiere invertir la tendencia y garantizar al menos un lateral que pueda asumir el cargo durante los próximos cinco años. Un elemento menor de 25 años, con perspectiva pero que de inmediato puede garantizar un rendimiento diferente al visto en las últimas temporadas. De hecho, de momento De Rossi tiene un vacío casi total en la derecha teniendo en cuenta la exclusión de Karsdorp (entrena por separado y pronto podría dejar el club sin euros), el fracaso de Kristensen, la falta de fiabilidad de Celik a tiempo completo y la falta de experiencia de Sangaré destinado (quizás) a la Primavera. Pero las cosas no iban mucho mejor antes.

