
Según el periódico, el levantamiento estalló alrededor de las 21:00 horas de ayer, después de que los detenidos pidieran más explicaciones sobre su traslado a la nueva prisión de Haren durante semanas. La consulta final con Van Poucke no los tranquilizó, lo que provocó un motín. Unos 50 detenidos se negaron a volver a entrar después de la caminata, mientras que algunos se arrastraron por el techo. Mientras tanto, según el diario, se tiraron cosas en varias alas del edificio y algunos detenidos estaban destrozando. También se cortó la electricidad.
El sistema penitenciario confirma los disturbios y afirma que alrededor de las 11 de la noche la paz había regresado al ala A y C, pero que todavía hay disturbios en el ala B. Allí, según el diario, actualmente se realizan negociaciones con detenidos rebeldes.
Durante el levantamiento, el personal penitenciario recibió asistencia policial de la policía local de Bruselas Sur y de la policía federal. También se llamó a los bomberos.
