
Estar tan en paz consigo misma como Spilif lo está consigo misma y su estilo jazzístico hip hop, eso es todo.
Este álbum es ante todo una gran promesa. La promesa de que la tranquilidad es posible. Da un paso atrás y mira tu vida con tanta calma, satisfacción y confianza en ti mismo como el rapero austriaco Spilif: ¡Oh, qué sueño sería ese! Nacida en Innsbruck en 1989, Spilif descubrió muy pronto su pasión por la palabra rapeada, sin buscar inmediatamente el protagonismo con sus letras.
Sólo lanzó su primer EP hace tres años y ahora le sigue el álbum debut. Se trata de hacerse mayor y de amistad, de hacer una pausa y poder soltarse. El tono siempre se mantiene confiado, casi meditativo en su envidiable serenidad: “Dicen que debería correr / pero me quedo en el sillón de orejas”, rapea con su voz ahumada en la canción principal.
Este ambiente relajado se ve subrayado por la batería, la guitarra y el piano, que hacen que el álbum suene un poco como una sesión de batería y, sobre todo, maravillosamente jazzístico. El hecho de que Spilif todavía valora sus raíces en el hip-hop queda claro en su reminiscencia de Max Herre “Rap is”, que ablanda el corazón de cada amante del hip-hop. “El rap es un secreto y la música más popular”, dice, entre otras cosas. La música de Spilif es definitivamente lo primero. Y una bendición para el alma.

