
Tan excéntrico como exquisito pop queer que podría haber sido un poco más concreto.
Cuando la frugalidad es menos apropiada que el sexo, puede ser toda una pesadilla. Puedes ver eso en el video de “Come Home”, que muestra cómo un amante (interpretado por el artista drag God Complex) resulta ser un demonio que chupa el alma, lo que se supone que sucede con más frecuencia en los días de Tinder. “Ninguna droga es lo suficientemente fuerte / Para ahogar mi lujuria”, canta Softee en la canción, criticando el consumo de amor.
El tema del deseo es el elemento conector en el álbum asociado NATURAL. El synth pop de The New Yorker brilla en muchas direcciones: a veces ritmos brutales de R’n’B, a veces una parte de metales extática, mucho sonido DIY y reverberación vocal, reminiscencias de los 70, 80 y 90, al menos dos melodías pegadizas.
Y luego la franqueza peculiar y divertida con la que Softee ha procesado no solo un viaje de éxtasis sino también el final de una relación: “No puedo mirarte a los ojos / Elijo el piso”. -Referencias y franqueza que también lleva a Preguntar si las sensibilidades entre el dormitorio y la pista de baile no podrían haber sido negociadas un poco más específicamente.
Autora: Jana-Maria Mayer


