
El productor electrónico colombiano hace tecno-pop que no solo llena de sonido las noches de discoteca.
Una superficie de sonido oscura que sube y baja, hay crujidos y reptantes entre las hojas, pero antes de que la pista empiece a picar, el ritmo entrecortado resuena en la estructura después de tres minutos. Qué apertura: “Abrir monte”, que en español significa atravesar el denso follaje, es una progresión de acordes que le llegó a Ela Minus en el desierto del norte de México como una ruta hacia su segundo álbum DÍA.
No es un álbum para una noche, y mucho menos para una noche de club, sino un trabajo muy personal, inteligentemente equilibrado entre club, pop y experimento, dotado de un diseño sonoro exuberante: la colombiana sólo utiliza sintetizadores de hardware, tiene que tener toda una flota; de ellos propios.
Además, como parte del proceso creativo, simplemente destrozó todos los textos: demasiado superficiales, decidió, y reescribió todo en busca de profundidades existenciales. Ahora en “Qqqq” deja que el mundo se acabe con mucho fáser en su voz al bombo 4/4. En “I Want To Be Better” habla de su miedo al fracaso, que suena como si ella fuera el post. -Íconos del punk Suicidio en un club de techno. La euforia tecno que te hace levantar las manos en el aire está en pie de igualdad con los paisajes kársticos de secuenciadores oscuros. Ela Minus ha pensado detenidamente en este álbum, lo que afortunadamente no se nota.
Puede averiguar qué álbumes se lanzarán en enero de 2025 a través de nuestra lista de lanzamientos mensual.


