
El 16 de enero tuvo lugar una tragedia en Weiteveen. Ineke, de 44 años, y su marido Sam, de 38, fueron asesinados por Richard K., con quien mantenían un conflicto desde hacía un año.
La discusión entre la pareja y K. giraba en torno a la venta de una casa. Esa mañana de enero, K. conduce hasta Ineke y dispara a quemarropa a la mujer varias veces en la cabeza. Luego va a su casa y toca el timbre. Grita que a Ineke le ha ocurrido un accidente. En la casa le dispara a Sam, de 38 años, lo apuñala y lo golpea en la cabeza. El hombre muere a causa de la herida.
El papel que desempeñan entonces las redes sociales es sorprendente. K. cuenta con emoción su historia en vivo en Facebook. Dice que ha pasado algo malo y que probablemente irá a la cárcel. Al principio recibe mucho apoyo.
Más tarde, el apoyo da paso al shock. Cuando K. comparece por primera vez ante el tribunal en abril, entre lágrimas expresa su arrepentimiento. Pide disculpas a familiares, parientes y amigos. “Me hubiera encantado verlo de otra manera”, dice sollozando.
El juez no tiene ninguna duda de que K. es culpable. “Todo está ante la cámara, es seguro que mataste a estas dos personas”. Aún queda por investigar a fondo cómo llegó el hombre a cometer este acto, considera el juez.
La audiencia de fondo del caso está prevista para febrero.
Mire los eventos más importantes de este caso en el video a continuación.:
