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A sus 27 años, Caroline Colombier se embarcó en la aventura de su vida: **renovar** casi por completo el **castillo familiar**, que había estado vacío desde el fallecimiento de su abuela en 2022. Desde diciembre, comenzaron las obras y los recuerdos resurgen en el **Quercy tarn-et-garonnais**.
Un legado familiar
Del “castillo de mi madre” de **Marcel Pagnol**, al “castillo de mi abuela” para Caroline Colombier. Desde hace varios meses, esta joven de 27 años ha emprendido un **proyecto personal**: la **renovación de la herencia familiar**. Una joya del **patrimonio tarn-et-garonnais**, preservada a la vista de todos, en el corazón de un bosque.
Esta edificación de tres **plantas** y 26 **habitaciones** se distingue por la **blancura** de sus piedras y el intenso **rojo** de sus contraventanas: “Parece una gran casa de **maestro**, pero con una verdadera dimensión de castillo. Tiene mucho encanto y se aprecian influencias **italianas**”, comenta desde la logia, frente a un **panorama** digno de un cuadro, que observa toda la **valle del Quercy**.

Recuerdos de la infancia
Los recuerdos de Caroline en este castillo datan de su más temprana **infancia**: “Viví las semanas más maravillosas de mi vida aquí. Cuando éramos pequeños, todos iban a casa de sus abuelos durante las vacaciones… Yo iba al castillo de mi abuela! (risas) Hice interminables paseos, aprendí a andar en **bicicleta**, a nadar por primera vez… Para mí, es más que un simple **dominio**”, confiesa, con un aire soñador pero siempre sonriente.
“Con mi abuela, éramos muy cercanas”
Sus abuelos también valoraban este lugar, al igual que sus bisabuelos, quienes adquirieron la propiedad levantada en 1850: “Al principio, no eran **nobles**. Eran personas que trabajaron arduamente para conseguirla. Quisieron explotar el viñedo circundante… Pero eran mucho mejores en **negocios** que en vino”, bromea.

La residencia principal de los propietarios fue luego heredada por su hija, quien la mantuvo toda su vida: “Con mi abuela, teníamos una **relación** muy cercana. Ella solía decirme que quería que mantuviéramos el castillo en la **familia**, porque este lugar era muy importante para ella.”

El inicio de las obras
Así que Caroline se decidió a emprender grandes estudios en el ámbito del **management** hotelero, hasta 2022: “Cuando mi abuela falleció, estaba terminando mi **alternancia**. Ella quería que cuidara este lugar, pero nunca hablamos realmente del futuro. Así que vine a vivir aquí durante dos meses, para ver qué podría hacer con ello. Y esos fueron dos meses de pura felicidad. Me di cuenta de que este lugar es simplemente **excepcional**. Tenía que abrirlo a los demás, para que pudieran descubrirlo: sería casi egoísta mantenerlo solo para mí.”
Después de dos años de reflexión y elaboración del proyecto, la familia comenzó las obras en diciembre de 2024, rodeados de **profesionales**, con la firme intención de restaurar el dominio mientras se preserva su **encanto** y **autenticidad**.
Dentro del castillo, las paredes despojadas de papel pintado y las herramientas esparcidas por el suelo dan buena medida del **trabajo** que queda: “Estamos renovando todo el interior. En líneas generales, crearemos un baño por habitación, instalaremos **aire acondicionado**, renovaremos la decoración, las pinturas… Pero queremos absolutamente conservar el **alma** del lugar”, explica Caroline, mientras salta sobre tuberías técnicas.

Descubrimiento de secretos familiares
Para cerrar la visita, Caroline desciende a una **bodega** abovedada y oscura: “Descubrimos algunos secretos familiares al comenzar las obras”, susurra mientras despierta la **curiosidad**. En la penumbra, una puerta de madera se destaca. La joven la abre con dificultad. Ella se abre con un **chirrido** casi **caricaturesco** y revela un vehículo cubierto de **polvo**: “¡Hemos encontrado el coche de mi bisabuelo: un Peugeot 404 completamente vintage!”

Continúa: “Es increíble descubrir esto aquí, nadie sabía que estaba”. El dominio está lleno de **misterios** como este. Un poco más lejos, levanta una botella: “Era vino. Está tan antiguo que no podemos leer la etiqueta”.

El objetivo de Caroline y su equipo es claro: acoger en **septiembre** el **matrimonio** de su hermano. Una **prueba** de fuego antes de abrir el dominio a la locación, especialmente para largas **estancias**.
Mientras tanto, cuenta con tres meses para resucitar este legado familiar cubierto de polvo y descubrir todos sus secretos: “¡Se dice que un **sótano** conduce al pueblo, pero nadie lo ha encontrado aún!” concluye, con una sonrisa pícara.




