Con cerca de 300 clínicas especializadas en la congelación de óvulos y la procreación médicamente asistida, Barcelona se ha consolidado como la capital europea de la fertilidad. Esta ciudad se ha vuelto un destino imprescindible para muchas mujeres francesas que buscan opciones de reproducción.
Barcelona: un refugio para la fertilidad
La historia de Cécile Guéry Riquier, quien a sus 45 años se prepara para dar la bienvenida a su segundo hijo, ilustra la creciente popularidad de Barcelona entre mujeres en busca de tratamientos de fertilidad. Separada del padre de su primer hijo, Cécile decidió recurrir a la congelación de óvulos en 2018 y, tras su separación, a la fecundación in vitro (FIV) en una clínica en Barcelona. “Me dijeron que, considerando mi edad, las listas de espera en Francia me harían perder la oportunidad”, comenta.
Entorno amigable y profesional
La clínica Eugin en Barcelona se ha ganado un gran reconocimiento por su enfoque acogedor. “Todo el personal es francófono, lo que facilita mucho la comunicación. Mis amigas que han pasado por la PMA en Francia se encuentran en un ambiente tenso, mientras que aquí se siente apoyo y optimismo”, explica Cécile.
Costos de tratamientos en Barcelona
Sin embargo, estos tratamientos no son económicos. Cécile gastó aproximadamente 2,500 euros en la congelación de sus óvulos, además de los gastos de conservación que oscilan entre 250 y 600 euros anuales. El tratamiento completo de PMA le costó alrededor de 6,000 euros, aunque la Seguridad Social francesa reembolsó un tercio de este monto. Este tipo de asistencia es posible si los médicos logran demostrar que la congelación o la FIV no están disponibles en tiempos razonables en el país.
Leyes liberales sobre PMA en España
La razón por la cual España se ha convertido en un referente en fertilidad se debe a su legislación progresiva. Desde 2006, la PMA es accesible para todas las mujeres sin importar su edad o estado civil. En contraste, en Francia, las mujeres solteras solo pudieron acceder a ello a partir de 2021, y existe un límite de edad para los tratamientos hasta los 43 años.
Desafíos en Francia
Algunas voces expertas como Fatima Bouayad, fundadora de WoMa, argumentan que Francia necesita aprender de España y facilitar el acceso a la PMA, especialmente para mujeres mayores de 40 años. “En Francia, hay 15,000 mujeres en lista de espera y solo 50 centros disponibles, en comparación con 300 en Barcelona. ¡España realmente se ha convertido en una máquina de guerra en este ámbito!”, destaca Fatima.
La maternidad después de los 40
La escritora Myriam Levain también apoya esta idea. En su libro “¿Y tú, cuándo te pones?”, postula que la natalidad disminuye en Francia, pero el grupo de mujeres mayores de 40 años es el único donde el número de nacimientos aumenta. “Es crucial que se reformen las políticas de PMA para ayudar a estas mujeres”, argumenta.

Aunque Myriam no necesitó usar sus óvulos congelados, valora la experiencia: “Me quitó la presión, lo que probablemente contribuyó a que me quedara embarazada más tarde”.


