Reboot de Tarifas: ¿La Nueva Estrategia Comercial de Trump?
La reciente decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos de anular los aranceles impuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) obligó al presidente Donald Trump a reconsiderar su táctica comercial. En un movimiento rápido, sustituyó esos aranceles por un impuesto temporal de importación global del 10% bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, y comenzó nuevas investigaciones bajo las Secciones 301 y 232.
Un Cambio en la Dinámica Tarifaria
Este cambio representa una transición de las rápidas y discrecionales acciones arancelarias anteriores bajo la IEEPA hacia un régimen más estructurado y controlado. Es probable que haya menos “shock y asombro” y más trámites burocráticos. No obstante, las leyes comerciales existentes aún le permiten mantener presión arancelaria significativa sobre sus socios comerciales, aunque con algunas limitaciones.
¿Adiós a la Intimidación Política?
Trump había utilizado la IEEPA para imponer aranceles que oscilaban entre el 10% y el 50%. Sin embargo, la declaración de ilegalidad de estos por parte del Tribunal Supremo ha limitado su capacidad para usar los poderes económicos de emergencia como una herramienta de negociación política. Como lo destacó Michael Froman, presidente del Consejo de Relaciones Exteriores, la decisión debería restringir el uso de aranceles como forma de presión fuera del ámbito comercial.
Nuevas Estructuras Tarifarias
Para llenar el vacío inmediato, Trump firmó órdenes ejecutivas que establecen un impuesto de importación global del 10% bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Esta autoridad poco utilizada le permite imponer aranceles de hasta el 15% durante un máximo de 150 días sin necesidad de investigaciones exhaustivas.
La Limitación del Tiempo
Un factor crítico es el tiempo. Los aranceles de la Sección 122 expiran tras 150 días, a menos que el Congreso apruebe una extensión, algo que se considera poco probable. En esencia, la Sección 122 le sirve a Trump como un puente, manteniendo la presión arancelaria mientras se preparan medidas más duraderas.
Tarifas y Seguridad Nacional
La Sección 232 de la Ley de Ampliación del Comercio de 1962 permite aranceles sobre importaciones que se consideren una amenaza para la seguridad nacional, a través de investigaciones del Departamento de Comercio. Aunque ha utilizado esta autoridad para aumentar aranceles en diversos sectores, las medidas son específicas de cada sector y no permiten aumentos de aranceles universales.
La Estrategia Central de Trump: Sección 301
La Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 es el núcleo de la nueva estrategia de Trump. Esta sección le permite responder a prácticas comerciales extranjeras desleales tras una investigación de la Representación Comercial de EE.UU. (USTR). Aunque ofrece una amplia gama de remedios, su proceso es más riguroso y lento, lo que limita la capacidad de Trump para actuar de forma impulsiva.
Investigaciones y Aranceles
El USTR ha anunciado investigaciones que abarcarán a la mayoría de los principales socios comerciales y cubrirán temas como precios farmacéuticos y discriminación contra empresas tecnológicas estadounidenses. Estas investigaciones suelen demorar hasta un año, un contraste significativo con la rapidez de la IEEPA.
Conclusiones: Tarifas Reloaded
La estrategia de Trump se presenta como secuencial. Los aranceles de la Sección 122 proporcionan una ventaja inmediata, mientras que las investigaciones de la Sección 301 se desarrollan, con el potencial de resultar en aranceles que reemplacen las medidas de emergencia expiradas. La política comercial puede seguir siendo robusta, pero será menos impulsiva.
Con la nueva estructura legal establecida, Trump podrá continuar usando aranceles como instrumentos de presión económica, aunque requerirá más tiempo, justificación y disciplina legal que antes de la intervención del Tribunal Supremo.



