Ambert, un encantador municipio situado en el corazón del **Puy-de-Dôme**, se prepara para recibir a aproximadamente 30,000 festivales en su **World Festival**, que se llevará a cabo del 18 al 20 de julio. Este año promete ser un nuevo récord, con la participación de artistas reconocidos como **Julien Doré**, **Ben Mazué** y **Adèle Castillon**, entre otros. Además de la música, el festival incorpora un **compromiso ecológico** que va más allá de la escena principal, centrándose en prácticas sostenibles y un enfoque en el **desarrollo sostenible**.
Desde hace varios años, los organizadores del festival, que opera de manera **asociativa**, han hecho de la sostenibilidad un **compromiso palpable**. Esta es una tarea ambiciosa, dado que Ambert es una **comunidad rural** enclavada, clasificada como **Natura 2000**, lo que significa que cada acción importa. Según el director del festival, **Benoît Pascal**, “las infraestructuras de una localidad como Ambert no son comparables a las de un entorno urbano”. Esto implica colaborar con proveedores ubicados a más de 90 km, en ciudades como **Clermont-Ferrand** o incluso **Lyon**, lo que incurre en mayores costos y un impacto medioambiental durante el transporte.
Un festival en la Praire
Para afrontar estos retos, el festival ha desarrollado un innovador proyecto conocido como la **Prairie**, una escena de 5,000 m² pensada para recibir a los festivales en un marco que minimiza su **huella de carbono**. Durante cinco años de reflexión y con una inversión de 500,000 euros, se han costeado infraestructuras diseñadas para ser sostenibles: gradas de **madera local** accesibles para personas con movilidad reducida, redes enterradas, estructuras desmontables, e infraestructuras reutilizables a lo largo del año.
La **gestión** del festival, que se inaugurará en 2024, simboliza este **compromiso**. Con una altura de 8 metros, ha sido diseñada por la **agencia local Boris Bouchet Architectes**, y es ensamblada por voluntarios utilizando madera proveniente del **CFA de Ambert**. “Esta construcción 100% local ya reduce en tres días el tiempo de montaje, evita dos viajes en **semi-remolque** desde Lyon, y elimina la necesidad de un generador eléctrico”, afirman los organizadores. Como resultado, el **15%** de la energía eléctrica proviene directamente de la red tradicional.
El uso del agua también es un punto crítico: “Gracias a los **inodoros secos**, se ahorran 427,000 litros en cada edición desde 2018”. A esto se suman las **navettes** alimentadas por biogás que trasladan a los festivales desde Clermont-Ferrand, el “covoiturage de livraison”, y el uso casi exclusivo de **materiales naturales**, que complementan un enfoque ecológico integral.
En Ambert, la **cultura** y la **naturaleza** coexisten en perfecta armonía, demostrando que es posible disfrutar de un gran festival de música mientras se cuida del medio ambiente. Este enfoque no solo enriquece la experiencia del festival, sino que también deja un impacto duradero en la comunidad y en la forma en que se organizan futuros eventos. La integración de prácticas sostenibles en esta celebración cultural establece un ejemplo que otros festivales podrían seguir, destacando la importancia de la responsabilidad ecológica en cada aspecto del entretenimiento.

