
• 270 000 toneladas de **textiles** son recolectadas cada año en Francia, un volumen que las recicladoras y asociaciones tienen cada vez más difícil de revender o reutilizar.
• Para la ropa en buen estado así como para la que no lo está, hay ciertas buenas prácticas a seguir.
• ¡Sobre todo no las tiren a la basura con los residuos domésticos para limitar la **contaminación** del medio ambiente!
Los **vinculados a la moda** debemos hacer una reflexión sobre el destino de nuestras prendas usadas. Las asociaciones y las recicladoras se encuentran abrumadas por la cantidad de ropa que reciben. La cadena de reciclaje parece estar saturada, especialmente por la industria de la **”fast fashion”**. Frente a esta realidad, es esencial saber qué hacer con nuestros **vistosos** pero desafortunadamente olvidados artículos. La clave está en el manejo correcto de nuestra ropa utilizada.
En primer lugar, es importante recordar que lo mejor es **anticipar** el problema. Debemos **comprar menos y mejor**. Según Manon Richert, responsable de comunicación en Zero Waste France, “lo que la gente puede hacer es consumir de manera diferente”. Adecuar nuestras compras a un estilo de vida más **sostenible** comienza, precisamente, por seleccionar prendas que realmente necesitaremos.
Reparar, intercambiar o donar
Antes de decidir tirar una prenda, deberíamos considerar **arreglarla** o **recuperarla**. Sea a través de talleres de costura o **retocadores** autorizados, existe la posibilidad de optar por un “bonus reparación”, que ofrece vales de descuento para esos servicios. Si la ropa se encuentra en buen estado, también podemos participar en **vide-dressings** o incluso **intercambiar** prendas. La iniciativa “Rien de neuf”, lanzada en 2018 por Zero Waste France, ayuda a encontrar alternativas que fomentan la **economía circular**, incluyendo varios sitios y aplicaciones que promueven el don y el intercambio.
Sin embargo, a pesar de todas estas iniciativas, cada año se recolectan 270,000 toneladas de textiles en Francia. Esta cifra proviene de contenedores y puntos de recogida, y las recicladoras y asociaciones enfrentan crecientes dificultades para revender o reutilizar esa ropa, en parte debido a la **calidad** del material. Por lo tanto, es esencial cuestionar nuestras compras en función de los materiales y priorizar aquellos que son **naturales** y no sintéticos.
No tirarlos a la basura doméstica
Si tu decisión es deshacerte de la ropa, nunca, bajo ninguna circunstancia, debes tirarla a la basura. “Los tres cuartos de las prendas contienen fibras sintéticas, por lo tanto, plástico. Terminarán en vertederos, contaminando nuestro medio ambiente durante cientos de años, convirtiéndose en microplásticos en ríos y océanos”, enfatiza Manon Richert. Francia cuenta con más de 47,000 contenedores y puntos de recogida que permiten recolectar el 34% de los residuos textiles. Refashion, el **eco-organismo** del gobierno que guía la industria de la moda hacia una economía más circular, destaca la importancia de mantener una oportunidad para que estas prendas sean clasificadas adecuadamente.
A pesar de las dificultades que enfrentan algunas recicladoras por la sobreproducción, es crucial que nuestros **artículos en desuso** sean entregados a los puntos de recogida. Esto aumentará las posibilidades de que partes de esos textos sean reaprovechados o reciclados adecuadamente.
“Es necesario seguir clasificando y recolectando ropa”
Según Richert, es recomendable que todos sigamos llevando nuestras prendas usadas a asociaciones locales o **ressourceries** (recicladoras). Una parte de esta ropa podrá ser reutilizada. También es útil consultar el sitio web del **Red Nacional de Ressourceries**, que ofrece un mapa de puntos de recogida a nivel nacional. Cada uno de nosotros puede contribuir a la solución.
Además, es útil utilizar el recurso del sitio de Ademe, que cuenta con la herramienta “¿Qué hacer con mis objetos?” para determinar qué hacer con tus objetos. También existen espacios designados para ropa y calzado en **vertedores**.
Finalmente, Zero Waste France invita a unirse a la actual acción colectiva que busca apoyar una ley anti-fast fashion y hacer un llamado al gobierno. Durante las últimas semanas, en varias ciudades de Francia se han llevado a cabo acciones, con toneladas de desechos textiles dejados en la vía pública. “Es crucial que nuestros representantes se hagan responsables y regulen las prácticas de la fast fashion en beneficio de la economía nacional, el medio ambiente y los derechos de los trabajadores”, concluye Richert.
Las prácticas sostenibles en la moda son más que necesarias, especialmente en un mundo donde el desecho textil está en aumento. Al elegir reparar, intercambiar o donar, contribuimos a un futuro más verde.



