La Paradinha: El Estilo de Penalti que Triunfa en Fulham
La técnica conocida como “paradinha”, que se traduce a “pequeña parada”, ha generado bastante controversia y admiración en el mundo del fútbol. Aunque no tiene un nombre en inglés, este estilo ha sido utilizado por jugadores de renombre, como Neymar, en diferentes situaciones de juego, incluyendo tiros libres. En este artículo, exploraremos cómo este método le otorga una ventaja a Raúl Jiménez, delantero del Fulham, y cómo funciona en términos de las reglas de FIFA.
¿Qué es la Paradinha?
La paradinha consiste en un movimiento durante la carrera hacia el balón que incluye un “stutter” o una serie de fintas. Este estilo se convierte en una técnica legal, ya que las fintas ocurren durante la carrera y no en el momento del contacto. Así, el jugador puede engañar al portero sin incumplir las reglas del juego.
La Legalidad de la Finta
Desde los años 80, las leyes del fútbol permiten que los jugadores puedan feintar o parar durante su carrera hacia el balón, siempre y cuando no lo hagan justo antes del disparo. Esta regla ha llevado a que la paradinha sea vista como una estrategia astuta que le da otra ventaja al lanzador, aunque algunos la consideren controvertida.
La BBC, a través de su corresponsal Dale Johnson, explica que esta técnica fue famosa en la época de Pelé. Sin embargo, FIFA la consideró “antisportiva” en 2010 y se realizaron cambios en las normas para su uso, aunque la confusión sobre lo que es permitido persiste entre árbitros y jugadores.
El Impacto de la Paradinha en Raúl Jiménez
Raúl Jiménez ha incorporado la paradinha en su repertorio de habilidades, convirtiéndose en un lanzador de penaltis prolífico. Esta técnica le permite no solo confundir al portero, sino también manejar mejor la presión durante momentos críticos del partido. En situaciones de alta tensión, como un penalti decisivo, la capacidad de un jugador para engañar al portero puede ser un factor determinante.
Estrategia frente a la presión
El uso de la paradinha por parte de Jiménez no solo demuestra su talento, sino también su inteligencia táctica en el campo. Evitar un tiro directo y optar por una finta puede desestabilizar al portero, permitiéndole marcar con mayor facilidad. Este enfoque se traduce en un rendimiento superior en situaciones de penalti, haciendo de Jiménez un activo valioso para su equipo.
Conclusión
La paradinha es más que una simple finta; es una declaración del dominio técnico en el fútbol moderno. Raúl Jiménez ha sabido aprovechar esta táctica para sobresalir y contribuir al éxito de su equipo en el Fulham. Aunque la controversia alrededor de esta técnica persiste, lo cierto es que su uso legal y estratégico puede cambiar el rumbo de un partido, demostrando que, a veces, menos es más en el mundo del deporte.
Al final, lo que importa es el resultado en el marcador, y Jiménez ha demostrado que con habilidad y táctica, puede salir victorioso en la ejecución de penaltis.

