
Sin Champions, sin partidos. Eso vale para los condes, pero probablemente no para Adrien Rabiot. El protegido de Massimiliano Allegri se orienta cada vez más a rechazar los avances del Manchester United por segundo año consecutivo. Tanto es así que el optimismo de la Juventus por la prórroga de doce meses del contrato del francés a punto de expirar crece y Continassa espera llegar a la firma ya a finales de semana. Un verdadero éxito. Sobre todo si tenemos en cuenta que la exclusión de la reina de las Copas 2023-24, que se produjo por la sanción (-10 puntos) en Liga impuesta por la justicia deportiva por la tendencia ficticia de plusvalías, le costará a la Juventus unos ochenta millones en premios perdidos de la UEFA (alrededor de 70 millones el promedio de las últimas 11 temporadas, con un pico de 110 millones en 2016-17) y grandes ingresos en los estadios. Factura muy alta: en la última década una cuarta parte (25%) de la facturación del club Juventus dependía de la Champions League. Por todas estas razones, como ya se desprendió de las primeras negociaciones realizadas por los directivos de la Juventus, el mercado de la Signora será un mercado autofinanciado. Vendiendo por al menos 100 millones, bajando significativamente la masa salarial y refrescando al equipo de Allegri comprando jugadores con costes humanos y salarios sostenibles. La redención de Arkadiusz Milik de Marsella y el primer disparo que llega (Timothy Weah de Lille) van en esta dirección. Una de las pocas excepciones, como se mencionó, en el medio del campo. Rabiot se informa a los detalles. Pero si por una u otra razón algo sale mal en la última curva, los bianconeri atacarán a Sergej Milinkovic Savic, cuyo contrato con la Lazio expira en 2024.
sacrificios presupuestarios
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Mientras tanto, el salario de la Dama ya se ha aligerado en unos treinta millones brutos por la despedida al final del contrato de Ángel Di María y Juan Cuadrado y la no redención de Leandro Paredes, que ha vuelto al PSG. A la espera de algunos sacrificios necesarios en nombre del presupuesto -de Vlahovic a Chiesa, pero también ojo con Bremer (el Tottenham apremia)-, la Juventus se concentra ahora en abaratar costes “recortando” despidos. Desde Alex Sandro, al que se espera sobre todo en Arabia, hasta Arthur, seguido del Brighton de Roberto De Zerbi. Tras los 30 millones del Tottenham por Kulusevski, los bianconeri esperan cobrar unos cuarenta con las ventas de Zakaria (West Ham en la pole position) y McKennie (Galatasaray en la presión), que regresan de cesiones en la Premier League con el Chelsea y el Leeds.


