La **Foire Internationale de Caen** (Calvados) se ha abierto el 19 de septiembre, atrayendo a muchas familias que se apresuran a entrar a un gran espacio cubierto en el parque de exposiciones. “Es un lugar perfecto para los niños y… los grandes niños”, comenta Sébastien, en plena elección de brillantes **briques de Lego**.
La misión colectiva en estos primeros días es clara: construir la **afiche de la feria** utilizando **Lego**, en un nuevo pabellón diseñado especialmente para los niños. “Cuando llegamos, los niños corrieron直าหนู” confirman Vanessa y David, acompañados de los jóvenes **Thomas** y **Sophia**, quienes han hecho que sus padres se involucren en esta creativa actividad.
La feria cuenta con impresionantes **dioramas de Lego**, una monumental **fresque** ofrecida por la asociación local **Briques en folie**, animaciones de **realidad virtual** proporcionadas por la agencia **A.G.I.R**, un **planétarium itinerante** del **Paléospace de Villers-sur-Mer**, y la colorida **carrera del domingo**. Desde su apertura, la feria ha centrado su atención en la juventud.
Un público a conquistar
Este enfoque diferente ha sido parte de una **estrategia** deliberada, explica **Alexandra Rousier**, la directora general de **Caen Événements**: “Queremos rejuvenecer nuestro público, atraer más familias. La idea es crear un vínculo con la feria, propiciar la convivencia y momentos agradables”. En los pasillos del pabellón, muchos visitantes afirman que un “espacio como este hacía falta”.
Los organizadores han identificado dos grupos etarios predominantes entre los visitantes: los de **35 a 45 años** y los de **55 a 75 años**. “Nos cuesta captar a los menores de 35”, admite **Rousier**. Este es un desafío actual y futuro para una feria generalista, especialmente después de las dificultades post-COVID. A día de hoy, la feria de Caen ha recuperado una **asistencia satisfactoria** de entre **130,000 y 135,000 visitantes**. Con miras en la **reconquista**, se busca atraer un público aún más amplio mediante nuevas propuestas. El pabellón infantil, la **gratuitidad** para los menores de 18 años, conciertos, una carrera de **10 km** y una adorable **mascota**, **Ficky**, similar a una **vaca normanda** son solo algunos ejemplos de esta estrategia innovadora.
“Los stands comerciales de la feria no atraen tanto a los niños”, comparte **Marie-Stéphanie**, una madre. “Iba a ver la exposición temática y… eso era todo. Redujo un poco la experiencia”. Mientras monta sus **Lego**, el joven Thomas declara: “Voy a pedir volver”. Y sus padres no lo descartan. “Es verdad, puede ser una razón para volver y disfrutar más tiempo aquí. Es mucho más agradable para las familias”.
¿Por qué no una guardería el próximo año?
Desde el stand del **Paléospace**, el aforo de familias era notable desde las primeras horas. “Podemos adaptar el contenido de la animación según las edades, incluso para los más grandes. Esto también mejora la **visibilidad del Paléospace**. La feria se beneficia y nosotros también”, explica **Sébastien**, el comercial.
La feria, conocida por destacar productos innovadores, podría expandir su oferta al incluir actividades que la reinventen. “No queremos descuidar a nuestro público habitual”, asegura **Rousier**. Este año se han hecho varios cambios, incluso en la disposición de los espacios, para distribuir momentos clave a lo largo del evento. “Algunos cambios pueden desorientar, pero la esencia es recordar que disfrutamos buenos momentos en la feria. Queremos crear esas **madeleines de Proust**. Y los jóvenes son la sociedad del mañana. Queremos que regresen”, añade.
Con una atención renovada hacia los jóvenes y muy jóvenes, la organización está en conversación con un aliado para implementar un **sistema de guardería** el próximo año. Esto proporcionaría una mayor atención a las familias, ofreciendo a los padres la libertad de explorar las diversas secciones dedicadas a la **cocina**, **baños**, productos locales y otros intereses potenciales.
