
Si eso llegara a concretarse, Moscú tendría el control de casi todo el Donbas, una región que ha sido objeto de disputa desde la primera invasión de Rusia en 2014.
¿Por qué es importante el Donbas?
El Donbas, abreviatura de la Cuenca de Carbón de Donetsk, es el potente motor industrial de Ucrania, extendiéndose a lo largo de las regiones de Donetsk y Luhansk. Este territorio alberga vastas reservas de carbón, que alguna vez alimentaron gran parte de la red energética y la producción de acero de Ucrania. Antes del conflicto, la metalurgia y la minería hacían de la región un motor clave de la economía ucraniana.
“Controlar el Donbas le otorga a Rusia una inmensa ventaja económica y militar”, señala Elina Beketova, analista en el Centro de Análisis de Políticas Europeas. “No se trata solo de recursos, sino de una línea de fortaleza que Ucrania ha construido a lo largo de los años. Si cae, Rusia puede avanzar más hacia el oeste sin impedimentos”.
Según Yaroslav Trofimov, corresponsal jefe de asuntos exteriores del Wall Street Journal, rendir las fortificaciones del norte del Donbas a cambio de la promesa de Putin de no invadir por tercera vez sería un suicidio para Ucrania, a menos que Trump esté dispuesto a enviar tropas estadounidenses para proteger al país, como lo hacen en Corea del Sur.
¿Qué tan rico es el Donbas?
El Donbas es excepcionalmente rico en recursos naturales, convirtiéndose en un nodo económico y estratégico crucial para Ucrania. Según el informe de CIRSD de 2025 “Las Guerras Minerales”, las regiones de Donbas y Crimea albergan depósitos significativos de carbón, campos de gas natural y minerales críticos.
A los pocos meses de la invasión rusa en 2022, Moscú controlaba más de 12.5 billones de dólares en activos minerales y de gas ucranianos. El Donbas, por sí solo, contiene más del 56% de las reservas de carbón duro de Ucrania, unas de las más grandes del mundo y valoradas en aproximadamente 12 billones de dólares.
Además, es rico en minerales críticos como el litio (importante para baterías y tecnologías verdes), tántalo, cesio y estroncio, los cuales son esenciales para los sectores de la energía verde y la defensa.
Más allá de su riqueza mineral, el Donbas también juega un papel esencial en la agricultura, con sus recursos hídricos sustentando operaciones agrícolas a lo largo del sur de Ucrania y suministrando a Crimea, una región que sufre de escasez crónica de agua.
Una región bajo asedio
Desde 2014, Rusia ha consolidado su control sobre el Donbas. Hoy en día, casi el 88% de la región está ocupado por las fuerzas de Moscú, que abarcan casi toda Luhansk y tres cuartas partes de Donetsk. Ucrania aún conserva aproximadamente 6,600 km² de territorio, pero las ofensivas rusas continúan de forma feroz en ciudades como Pokrovsk.
La guerra ha devastado la industria del carbón del Donbas. En 2014, la producción disminuyó más del 22% en comparación con el año anterior. Sin embargo, la región sigue siendo central para las ambiciones de Moscú, no solo por su producción económica, sino también por su geografía. Las líneas defensivas en Donetsk han bloqueado durante mucho tiempo el avance de Rusia hacia el centro de Ucrania.
El conflicto que asola el Donbas no solo representa una lucha territorial, sino que también simboliza la batalla por el control de recursos vitales y la propia identidad de la nación ucraniana. La resistencia de Ucrania frente a las presiones externas y su determinación de mantener su integridad territorial son cruciales tanto para su futuro como para el equilibrio geopolítico en la región.
El Donbas, entonces, no es solo un punto estratégico en el mapa, sino un relato de la lucha por la soberanía, la libertad y los recursos que definirán el futuro de Ucrania y su papel en el equilibrio europeo.


