
Recientemente, la **NFL** ha prohibido el uso de sales de amoníaco antes y durante los partidos, citando razones de **salud y seguridad**. El producto ya había sido prohibido por la **Federación Internacional de Boxeo** y la **Liga Nacional de Rugby** en Australia por las mismas razones.
Cambio en las Normativas de la NFL
En un **memo** enviado a los 32 equipos, la liga declaró que se prohíbe a los clubes proporcionar o suministrar amoníaco en cualquier forma durante los partidos de la NFL. Esta decisión sigue una recomendación del comité de cabeza, cuello y columna vertebral de la NFL, motivada por una advertencia de la **FDA** para 2024. La FDA destacó los riesgos potenciales asociados con los inhalantes de amoníaco, incluida su capacidad para enmascarar síntomas neurológicos, como los vinculados a las **concusiones**, lo que genera serias preocupaciones sobre la seguridad del jugador y la evaluación precisa de la **lesión** en el campo.
“Esta prohibición se aplica a todo el personal del club (incluidos, entre otros, médicos de equipo, entrenadores atléticos, entrenadores de fuerza y acondicionamiento y entrenadores u otro personal)”, estipuló el memo. “La prohibición se aplica durante la duración de todos los partidos de la NFL, incluyendo todas las actividades previas al partido y el medio tiempo, y se aplica en la línea lateral y en los vestuarios del estadio.”
¿Qué son las ‘Sales de Amoníaco’?
Las **sales de amoníaco** son compuestos químicos, típicamente **carbonato de amonio** mezclado con perfume y etanol, utilizados para reanimar a alguien que se ha desmayado o siente mareos. Cuando se inhalan, el fuerte olor a amoníaco irrita las **membranas nasales**, provocando una inhalación aguda y un aumento temporal en la **alerta**. Muchos jugadores las empleaban para sentirse más energizados o enfocados, especialmente antes de los partidos, pero el uso repetido puede afectar la salud respiratoria o enmascarar los síntomas de las concusiones.

Aclaraciones de la NFLPA sobre las ‘Sales de Amoníaco’
A pesar de la confusión generada por el memo de la liga, los jugadores aún podrán usar sales de amoníaco durante los partidos esta temporada, siempre que las obtengan por su cuenta. La prohibición solo restringe a los clubes de proporcionar o distribuir inhalantes de amoníaco.
Según reporta **ESPN**, la **Asociación de Jugadores de la NFL** (NFLPA) envió cartas a los jugadores la noche del miércoles, en las que la unión aclaró el alcance de la reciente prohibición de inhalantes de amoníaco. Después de buscar más detalles, la NFLPA confirmó que la prohibición se aplica únicamente a la distribución de amoníaco por los equipos y no prohíbe el uso individual por parte de los jugadores.

Las Implicaciones de la Prohibición
La decisión de la NFL tiene implicaciones significativas no solo para la salud de los jugadores, sino también para la forma en que se maneja la **conservación del bienestar** en los deportes. La prohibición pretende garantizar que los jugadores reciban una atención adecuada y que las lesiones sean tratadas con la **seriedad** que merecen. La capacidad de las sales de amoníaco para ocultar síntomas podría haber llevado a decisiones de regresos prematuros a la acción, agravando así las lesiones y afectando la **integridad competitiva** del deporte.
Además, esta acción está alineada con tendencias más amplias en el ámbito deportivo, donde la salud y el bienestar de los jugadores se están convirtiendo en prioridades absolutas. Los equipos y las ligas están cada vez más preocupados por la **cultura del ganador a toda costa**, que ha llevado a muchos atletas a poner en riesgo su salud para obtener victorias.

En definitiva, el uso de sales de amoníaco ha sido parte de la cultura deportiva por mucho tiempo, pero la evolución de las normativas en la NFL es un paso necesario para proteger a los jugadores y asegurar que se priorice su salud sobre el rendimiento inmediato. Con esta nueva política, la conexión entre la seguridad del jugador y la integridad del juego se vuelve más fuerte que nunca, lo que podría llevar a otros deportes a reconsiderar sus propias políticas sobre el uso de sustancias estimulantes en el campo de juego.

