
Las aseguradoras de salud y los fondos de pensiones invierten millones en cadenas de comida rápida como McDonald’s, Kentucky Fried Chicken y Burger King, según una investigación de Dagblad van het Noorden.
Los médicos están asombrados con estas inversiones. Creen que las aseguradoras de salud están enviando la señal equivocada y deberían sentirse responsables de la salud de sus clientes. Las aseguradoras de salud, por su parte, dicen que pueden ejercer influencia invirtiendo en empresas de comida rápida.
¿Es ético que las aseguradoras de salud inviertan en cadenas de comida rápida o no?

